Foro 100% Yaoi/Yuri/Hetero...el unico limite es la imaginacion
 
ÍndiceCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Una serie de casualidades

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Lun Mayo 02, 2011 8:07 pm

-No hay razón para sorpresas -dijo, con una sonrisa delicada-, solo soy extranjero y sé notar cuando alguien lo es -dijo, mirándole con atención, más aún cuando empezara a hablar, para reírse ante sus palabras y negar con la cabeza-. Solamente dije que andaba de un lado para otro tras mamá, siendo que no tenía padre solo quería perseguir a la mujer que amaba, me parece lo más obvio -dijo-. Además... era pequeño, aún no comprendía porqué mi padre se había ido -dijo en tono cómico, aunque sus razones no hubiesen sido de esa índole, para probar su bebida y negar con la cabeza-. La verdad es que me gusta lo que hago... soy más bien alquien modesto, por así decirlo, pero el dinero no me falta ni lo hará jamás. Mi trabajo es más bien un pasatiempo que disfruto mucho pero, por las noches... digamos que no me gusta estar encerrado, es por eso que prefiero una motocicleta a un aburrido auto, es más divertido que el viento golpee el rostro -dijo, mirando detenidamente su trago antes de probarlo de nuevo-. Si bien, de cierta forma sí me la vivo en bares porque me agrada, me hacen sentir de nuevo en París... pero son cosas que no me parecen de gran importancia, tampoco soy un borracho sin gracia -dijo divertido-. Por lo contrario, usted parece una señorita que gusta de la diversión nocturna... al menos esa impresión me da su aspecto.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Vie Mayo 06, 2011 10:46 am

Claudia escuchaba la historia contada por el mayor con un curioso interes. Claro, ahora tenia sentido que el otro se comportara de ese modo. Si habia pasado su infancia tras las faldas de una madre que trabajaba entre bares... Pues era logico que adoptara las acitudes de los clientes, ya que la gente no iba a los bares solo a verse las caras. Su comentario de la moto le provocó una risa. - Pues si quieres sentir el viento, un descapotable es casi lo mismo... Aunque el riesgo de morir es, tal vez, menor al de una moto - Comento, divertida. Por una razon bastante parecida se habia comprado el convertible. Su pregunta ya se la esperaba, no era ninguna sorpresa. Continuo jugueteando con el mezclador de su bebida mientras la formulaba, y cuando terminó, dio un trago a su bebida antes de contestar.

- Pues la verdad a acertado un poco - Admitio - Pero no soy de frecuentar mucho los bares. Uno que otro y les soy "fiel" - Bromeo, coqueta - Pero si, digamos que me gusta la [i]diversion nocturna[i]...- Exclamo, con una risa antes de dar otro trago a su bebida - Aunque he de admitir que es la primera vez que salgo con alguien tan repentinamente - Comento - Ha de tener usted... Algo particular - Admitio antes de sonreirle, atrevida.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Mayo 10, 2011 10:59 pm

-No es lo mismo -aseguró-, siento libertad al no estar amarrado a nada, sin estar encerrado a los costados, sintiendo la realidad de mi velocidad -dijo, con una sonrisa encantadora, escuchando nuevamente su voz y sonriendo más confiado con ella-. Sin embargo ha de saber la dama que los mejores lugares son los que menos esperas encontrar -dijo, con esa sonrisa encantadora suya-. En el centro hay un bar donde menos esperarías encontrarlo, sin embargo ese es un bar auténtico... este sitio es más bien como un centro nocturno, si pudiese llevarla un día de estos comprendería toda una historia fascinante y el porqué me gustan estos sitios, más los reales -dijo, un tanto cómico consigo mismo, antes de escuchar ello y no poder evitar el reaccionar con una risilla-. Suerte -respondió ante ello-, es lo único que me podría apoyar para salir con usted, un pobre diablo como yo nunca aspira a mucho finalmente, así que digamos que la suerte me ha sonreído y me está brindando este placer.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Mayo 17, 2011 2:40 pm

- Bien, he de admitir que no es la misma sensación... Aunque si es un poco apabullante... - Admitió, fingiendose temerosa y delicada, aunque ese no era su estilo. No es que no le gustaran las motos, pero preferia su auto. Su comentario acerca de los bares, llamó su atención ya que para nada le gustaba estar en su mansión por las noches... Prefería ir y divertirse con algún pobre diablo toda la noche, torturandolo hasta la locura... pero esa era otra historia... - Pues, no sería un mal lugar por ahi... Tal vez podría mostrarmelo una proxima vez, aunque sea temprano para hablar de segundas ocasiones - Le guiñó un ojo - Tal vez tenga razón y sea suerte... Pero voy a disfrutar de esa "suerte" mientras esté a mi alcance - Sonrió coqueta y tomó su bebida, terminandola de un trago pues le quedaba muy poco, antes de dejarla sobre la barra y voltear a ver al mecanico, guiñandole un ojo antes de caminar a la pista de baile, esperando que la siguiera. Solo quería seducirlo un poco. Y sino, pues bien podría descargarse con algún otro.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Mayo 17, 2011 3:01 pm

Sonrió encantado ante esos gestos de la pelirroja, para negar suave con la cabeza por lo mismo. Si realmente le interesaba encontrarse con un sitio como esos estaría encantado, pero apostaba que sentiría la gran diferencia entre ese sitio y un bar de élite como lo era su bien conocido Eden Hall, el bar que tan bien le recordaba a aquél en que su madre trabajaba más seguido, aquél en que conoció a... su padre. Borró sus pensamientos ambiguos gracias al hermoso rostro frente a sus ojos y rió delicado ante sus palabras.

-Entonces un brindis por ello -dijo, levantando su copa antes de que ella terminase su trago y haciendo él lo mismo, más cuando le guió a la pista no era como que se iba a negar a tal invitación, mismo por lo que la guió con paso firme... digamos que una forma de marcar su territorio y poner sobre todo el hecho de que ella estaba con él, aunque si algún idiota se le acercaba y ella lo aceptaba es como que no tendría nada que hacer ahí, ¿cierto? Ya le había pasado alguna vez y no le daba gran importancia.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Mayo 17, 2011 3:23 pm

Notó la manera como la seguia y ello le causó algo de gracia, pero a la vez le gustó; le atraían los hombres seguros de si mismos, como el otro, y que podían hacerse respetar con tan solo una mirada. Ahora solo restaba saber si su corazonada respecto a él, era cierta. Siempre decían que la intuición femenina no se equivocaba... pero ponerlo a prueba no estaría de más, ¿cierto?

Su mirada se tornó en una amenazante, que dirigió a las arpías que miraban al mecanico como si fuera un pedazo de carne. Que no se atrevieran a ponerle un dedo encima, o se encargaría de ellas, una por una. No era buena para soportar la competencia. Se volteó hacia él entonces en medio de la gente con una sonrisa sensual, dejando que sus cabellos alborotados alrededor de su rostro, enmarcara aún más sus ojos penetrantes y violaceos. - ¿Bailamos entonces? - Inquirió, no sin cierta ironía, ya que estaban en la pista de baile no había mucho por hacer. Solo se pegó a él y dejó que le guiara.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Miér Mayo 18, 2011 12:51 am

Eran obvias las razones por las que se dirigían justo al centro de la pista y, de hecho, le agradaba la idea, sobre todo porque la música sonaba bastante tranquila y podría bailar un rato con total comodidad, sin tener que realmente hacer el desastre que acostumbraba... ya le hacía falta algo de paz. Apenas escuchó a la dama, sonrió con gusto, para hacer una ridícula inclinación en juego y extenderle su mano con delicadeza.

-¿Me permitiría esta pieza, madame? -dijo, explotando ese acento francés que tenía perdido por ahí, antes de tomar su mano y besarle con delicadeza, acercándola un poco cuando ella se lo proponía y, bueno, como la música realmente no era la cosa más demandante del mundo, el baile lento no estaba de más... a pesar de que la música parecía exigir siguieran un ritmo, él no era exactamente el típico chico que seguía las reglas y ahora solamente quería hacer eso, bromear un rato, divertirse al menos y explotar ese lado positivo de su persona, que casi siempre resultaba lo contrario.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Jue Mayo 19, 2011 11:07 am

Sonrió ante el jugueteo descarado ajeno... le divertía y decidió seguirle la corriente, sonriendo divertida ante ello, posando su mano en la de él, encantada por aquel acento francés que el otro bien sabía ocultar, como ella con el inglés. El delicado jugueteo y el roce de sus labios contra su piel, incluso le produjo un sonrojo ligero, pero no era nada que no pudiera manejar.

Dejó que la guiara en aquel baile lento, no muy ritmico pero si bastante sensual... o al menos eso era lo que la pelirroja deseaba explotar de este. Le divertía ser el centro de atención, y despertar la envidia de hombres y mujeres por igual con aquel compañero de baile tan atractivo. Sin despegar la sonria de sus labios disfrutó de los movimientos de sus cuerpos que guiaba a medias el paso ajeno y el ritmo de la musica. - Parece que me mintió... - Musitó en un susurro leve - Se desempeña lo suficiente bien en la pista como para pensar que se la pasa solo en bares - Comentó en un susurro cerca de su oido - ¿O fue también una de las cosas que aprendió desde niño? - Inquirió, bromeando.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Jue Mayo 19, 2011 2:23 pm

-En realidad... he decidido no decir mentira alguna ante usted -respondió, calmado mientras andaba sobre la pista, con una sonrisa casi desvanecida-. Definitivamente prefiero los bares a sitios nocturnos, eso es algo que no puedo negar -dijo, ahora divertido, para mirarla con una arrogante sonrisa, sensual de por sí-. Y con respecto al baile... mi tutora, después de que mis padres murieron, me tenía metido en un millón de actividades para distraerme, entre ellas estuvieron el baile de salón, pero eso fue mucho antes de que pudiese empezar a entrar a estos sitios y de hecho era tan torpe intentando bailar esta música que mi novia de ese entonces tuvo que enseñarme -rió divertido-. No presumo de ser un gran bailarín... sería estúpido siendo que hasta hace poco aprendí -declaró-. Sin embargo... con usted es obvio que se torna a todo lo contrario, ¿no es así, Claudia?

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Jue Mayo 19, 2011 3:00 pm

- ¿Ah si? Valla... - Musitó, fingiendose sorprendida, aunque sin dejar de sonreirle - En ese caso su tutora y su ex-novia, tuvieron una buena visión de su futuro... - Bromeó, sin inmutarse por aquella sonrisa arrogante que de por si le parecía bastante atractiva y atrayente. - Si cree que es por mi, bien puedo aceptarlo, pero no me daría todo el crédito - Musitó - Digamos que me ha pasado algo parecido a usted cuando era pequeña... a mi padrastro le encantaba el baile de salón y, al no tener otra compañía que la mía, no tuvo otra opción que enseñarme - Explicó. Aunque de vez en cuando recordara con rencor a Bolverk, debía admitir que, muy de vez en cuando, había hecho cosas por ella que la hacían ser quien hoy era. - Y aunque se desde hace mucho, he de admitir que su desempeño no me parece malo en lo absoluto...- Murmuró, apegandose un poco más a él, susurrando junto a su oido, y sonriendo por la manera en que lo tentaba.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Sáb Jun 04, 2011 3:07 am

-Mis respetos entonces -respondió, con una sonrisa coqueta-. Una dama hermosa de espléndidos modales, que además es muy culta... comienzo a creer que debo estar imaginándolo o siendo timado -bromeó, aunque no pudo evitar curvas sus labios esta vez con cierta picardía-. Tendré que pedirle entonces tome lugar como mi maestra, aunque seguro me sería imposible el superarle -agregó, travieso, antes de posar con delicadeza una de sus manos en la espalda de la pelirroja-. Si no es mucho osadía... podría pedirle algo más rápido y parecido a lo que el salón insta, señorita... ¿un tango, quizá? Aunque, quién sabe... podría trastabillar más de una vez -bromeó-. ¿Un rock n' roll? ¿Algo que le apetezca, Claudia? Solo para... ensanchar conocimientos y divertirnos, además sería divertido demostrarles a esta sarta de ignorantes lo que significa bailar.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Sáb Jun 04, 2011 6:15 pm

- No apostaría por lo de educada y culta... pero si por lo demás.. - Comentó, un tanto arrogante. Vanidades de toda dama que se permitía apenas un instante. - Y de admitir que sería interesante el ser su maestra... seguro nos divertiríamos mucho durante nuestras clases... - Inquirió con picardía y un doble sentido sutil, sintiendole posar sus manos en su espalda, escuchando sus palabras que definitivamente le agradaron. Por lo visto a aquel interesante joven le gustaba lucirse tanto como ella. - Esplendida idea, Hack... - Asintió - Me tienta más la idea del tango... es más atrevido y elegante - Le sonrió. Apartó su mano del hombro ajeno para hacerle una seña al dj que parecía conocerla, haciendo una seña rápida que el otro pareció comprender antes de que ella volviera a posar su mano en el hombro de su acompañante. - Ya verá... - Se pegó más al otro y, al minuto siguiente la musica cambió a la melodía para el tango tan esperada, esperando la pelirroja que el otro le guiase, mientras ella esperaba ansiosa su primer movimiento.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Jun 07, 2011 12:30 pm

No pudo evitar una suave risa ante aquello primero, aunque su semblante cambió ante lo segundo, para sonreír con un gusto sorprendente y completamente complacido. Aunque el saber que la dama optaría por el tango le otorgó mucho más gusto aún, así que rió suave una vez más.

-Será un placer, entonces -accedió, sintiéndole apegar y dándose un segundo apenas la pieza iniciera. Tomó su mano y la atrajo para besarla con delicadeza, antes de sonreírle y alejar lento, con un paso sensual y acorde al baile, esperando al momento en que fuera oportuno acercarse y tomarla para el respectivo baile, fuese así como lo hicieran.



El baile:
 

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Vie Jun 10, 2011 3:22 pm

Claudia sonrió, e incluso se sonrojó un poco al sentir que besaba su mano de ese modo, correspondiendo a su sonrisa con otra igual antes de iniciar la danza. Se acercó lento a él, con movimientos sensuales y comedidos que pronto atrajeron las miradas de los presentes mientras ella se acercaba a él, como provocandolo con lentitud, poco a poco, hasta que de nuevo volvieron a encontrarse, iniciando una sensual danza de la que fueron protagonistas en medio de la pista de baile, donde la gente se apartaba para verlos bailar. Y eso le encantaba.

Al separarse, una sonrisa complacida se dibujó en su rostro, ante los ojos de quienes les veían atónitos el haber realizado semejante despliegue de habilidades. La verdad es que el mecanico no lo hacía mal... nada mal, por cierto. Si era así de bueno en la pista... ¿Como sería en la cama? Esperaba que fuera igual. - Ha sido excelente... - Musitó con aquella sonrisa perfecta y sensual - Debemos repetirlo algún día... - Murmuró con picardía, guiñandole un ojo, apegandole más a él - Así le enseñamos a estos incultos, como se debe bailar...- Susurró, dandose aires por apenas unos instantes, disfrutando de ello.

Separose entonces de su oido para verle a los ojos, sonriendole leve - ¿Me permites entonces refrescarme? - Inquirió - Prometo no tardar y volver a repetirlo, si quieres... - Exclamó, tentandole para que le dejara ir. La verdad era que no era ese su objetivo. Algo había llamado su atención y quería investigarlo... Pero el otro no necesitaba saberlo, ¿cierto?

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Jun 14, 2011 7:45 pm

Oh sí... era el tango uno de los estilos que siempre había adorado, que le encantaba por su atrevimiento y sensualidad, por esa forma tan desinhibida de explotar a la danza. Había resultado tan divertido y tan sorprendente ante ojos ajenos a los propios que le gustaba más aún el haber presentado tal espectáculo, siendo que exponía a la belleza que le acompañaba y se hacía obvia que ella lo acompañaba a ÉL, no a alguien más. Pues la primer idea al exponer tan pasional baile es... el sexo en la pista, muy cercano a lo que el tango representaba.

-Todo gracias a esta maravillosa bailarina -dijo, divertido, recobrando el aliento aunque no fuese mucho problema, riendo de forma inevitable ante esas palabras y guiándola un poco más fuera de la pista, dando así "permiso" de que la invadieran, aunque aún se comentara la sorprendente actuación de ambos-. Será cuando gustes -respondió con encanto, para escuchar eso último y sonreír-. Será una pena si no regresa... toma tu tiempo, pediré unos tragos -informó, para dejarla ir y entonces dirigirse a la barra... ¿realmente era humana?

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Jun 14, 2011 8:09 pm

- No tardaré...- Prometió, guiñandole un ojo, coqueta, antes de perderse entre la multitud. Le habia parecido ver una especie de forcejeo en la entrada, chispazos, y un cabello azul, algo que se parecía mucho a la supuesta descripción del "robin hood" mutante que habian estado comentando los últimos días en los bajos mundos. Fue hasta allí y efectivamente descubrió a un chico peliazul que se peleaba con un par de guardias. Apoyó su mano delicadamente en el hombro de uno de ellos para detenerlos. - Señores, este joven es amigo mio, de seguro me buscaba, por favor, permitanle quedar...- Murmuró, mientras disimuladamente deslizaba un billete de cien en el bolsillo del sujeto. Este rodó los ojos y luego lo soltaron, poniendole mala cara, antes de volver a sus puestos.


Estuvo a punto de ser sacado de ahí cuando una extraña chica, la misma que había estado bailando tango hacia un momento, le habia salvado. Muy curioso. - Gracias Bombon...- Agradeció Jer, sacudiendose la ropa - ¿Que trae a alguien como tú conmigo, princesa? - Inquirió, tomandose confianzas, rodeandole la cintura con un brazo.


Claudia le miró con una ceja arqueada y se liberó de su agarre. - Esta situación es solo de conveniencia chico - Se acercó a su oido y musitó, bajo - Yo se que eres el "robin hood" de por aqui, y si no quieres que te delate, voy a necesitar un pequeño favor...-

...

Luego de arreglar cuentas con ese chico azul, volvió, totalmente renovada, con su acompañante con una sonrisa deslumbrante. Había resuelto la manera de engatuzar al otro y finalmente descubrir si se trataba o no de un mutante.- Volvi~ - Susurro a su oido, desde su espalda, antes de rodearlo y sentarse junto a él - Pediste algo bueno? - Inquirió mientras se cruzaba de piernas.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Lun Jun 20, 2011 12:21 pm

"No tardaré", había dicho. Esperaba que dicha promesa se cumpliera, a fin y al cabo que ella no tenía porqué no hacerlo, ¿cierto? La cita resultaba perfecta hasta ese momento, sobre todo al no ser planeada y si no era del gusto de la dama, resultaba triste. Miró entonces al cantinero que le sonrió de forma insinuante y él no pudo evitar responder con una hermosa risa antes de acercarse a la barra y sentarse a esperar a la dama, aunque eso significase una inevitable plática "de hombres" con aquél que atendía.

-Bendito sea el cielo -respondió con una sonrisa al escucharla, a modo que el cantinero de inmediato se giró, como quien fuera ignorante ante el chico-, sospechaba que me abandonarías... cosa que sería una lástima -bromeó, antes de tomar el pequeño vaso que tenía a un lado-. Podría decirse que es algo bueno... whisky en las rocas, no sé qué tanto te guste... pero si prefieres, pide otra cosa -sonrió entonces, probando el trago-. O si bien -miró entonces su reloj, para reír-. Hemos tomado muy poco, aún estoy sobrio... si gustas mejor te llevo a casa.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Jun 21, 2011 8:53 am

Al tomar asiento frente al mecanico, observó el vaso de whisky con hielo y sonrió como si nada. ¿Acaso la creía tan "delicada" como para dejase caer ante un vaso de licor? Le demostraría que no era lo que pensaba. - Para nada. No es mala elección, algo fuerte quizá, pero creo que bastante apropiada después de semejante espectáculo - Comentó, refiriendose al tango, tomando el vaso en su mano, dandole un par de vueltas en esta antes de beber de a cortos sorbos. Sabía que el chico azul debía estarla vigilando para saber a con quien debía tratar, con el mecánico. Esperaba que pusiera atención.

Se volteó al escucharle, con atención y una sonrisa encantadora. - Si, nos iremos pero no aún - Comentó - Esperemos a terminar este ultimo sorbo y después nos iremos. Como dices, aún es temprano - Admitió. Tomó otro sorbo de whisky y dejó el vaso en la mesa. - Y dime, Hack, vives cerca del taller, o tendré que hacerte desviar demasiado para que me lleves a casa? - Quizo saber, totalmente "inocente" y coqueta.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Sáb Jul 02, 2011 11:34 pm

-Como tú digas -respondió con gusto, sonriendo suavemente mientras continuaba con el trago, antes de mirarla de nuevo ante esa pregunta-. En realidad es muy diferente a Queens... pero no importa -aseguró-, será un placer llevarte hasta casa -finalizó, con una encantadora sonrisa-, y aunque es temprano... algún otro día podría acompañarte a donde desearas, pero como sabrás mañana tengo una cita con un hermoso auto de cierta señorita pelirroja de hermoso físico... tendrás que disculparme por ahora, ya te la compensaré.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Sáb Jul 09, 2011 6:39 pm

- ¿Muy diferente? ¿Que tanto? - Quiso saber - Porque si es uno de esos apartamentos de soltero, no creas que nunca he vivido en uno - Señaló - El hecho de que me vea mimada no significa que lo sea... - Musitó, sonriendole seductora para luego escuchar su broma, divertida y seguirle la corriente. - Así que una pelirroja de hermoso físico... Por tu expresión parece haberte cautivado - Comentó - Pero tal vez ella conozca a cierto mecánico con atrevido aire francés con el que me gustaría salir luego de que termine de ocuparse de los autos - Admitió, jugueteando del mismo modo que él. La verdad era que para nada le molestaría volver a salir con el otro... Aunque sería definitivamente una lastima si llegara a resultar humano, aunque algo en su interior le decía que estaba equivocada. Su mirada se desvió a la pista y en ella distinguió un cabello azul, del chico aquel, quien le hizo una ceña al vislumbrar su objetivo, luego desaparecía entre la gente mientras Claudia volvía de nuevo su atención a su interlocutor.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Jue Ago 11, 2011 5:28 pm

-Pues -lo pensó un momento, rodando los ojos por el techo del sitio. Al escucharla de nuevo rió y ante ese tercer comentario negó con la cabeza-. Ni siquiera se me pasó por la cabeza... en realidad, sí, es algo así como un departamente de soltero. Soy algo ordenado pero como comprenderás casi no paso tiempo en casa y cuando lo hago lo más seguro es que esté con amigos, en caso de que invite a una chica limpio con anterioridad, pero no pasa de una noche para que se forme otro desastre -hizo una mueca. Ante lo otro solo sonrió coqueto, ligeramente divertido-. No podría mentir... es una mujer que robaría suspiros a cualquiera, así que solo puedo cumplir su deseo a un módico precio -bromeó, para asentir ante esas últimas palabras-. Sospecho que yo como mecánico no me opondría, es más, levantaría la invitación desde un principio -alardeó, para mirarla a los ojos-. ¿Qué dice la señorita de algo más "calmado" y "normal"? Como una cena seguida de una buena película y, ¿por qué no? Finalizar la noche en un bar bohemio -instó a Claudia, con esa sonrisa de chiquillo travieso que no se le borraba.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Miér Sep 21, 2011 4:05 pm

Se rió divertida ante sus palabras acerca del departamento y el desastre. Por lo visto tendría que tomarlo de improvisto si es que realmente quería ver como vivía. Fingió seguirle la corriente ante el jugueteo de antes, sin embargo, ante la invitación ajena a un segundo encuentro, enrojeció de placer y no pudo evitar regalarle una de sus sonrisas más encantadoras.- Eso suena muy prometedor...- Musitó sin abandonar su rostro aquella expresión que correspondía a la traviesa expresión de su interlocutor.- Tal vez en cuanto termine con los autos, Sr. Mecanico, podamos ajustar los detalles - Murmuró, juguetona, paseando con sus dedos por su brazo, simulando dos piernas que caminaban por este, antes de apartarlas y guiñarle un ojo.

Buscó su vaso de whisky. No le quedaba mucho así que, de un sorbo, terminó lo que quedaba, para luego dejarlo sobre la barra. Lo había bebido demasiado rápido sin darse cuenta. Lo miro entonces.- Cuando digas, entonces - Musitó, acomodandose muy dispuesta sobre la silla.


-No realmente -admitió ante sus palabras, bastante divertido. Oh sí... era una hermosa mujer. Encantadora, con esa enigmática sensualidad, de ojos profundos, coqueta y que, definitivamente, sabía lo que quería. Había aprendido a temerle a ese tipo de mujeres, pero nunca había aprendido a alejarse de ellas, era excitante el buscarlas, esperar cualquier cosa, era prometedor, algo nuevo por hacer. Y tuvo que reír ante esas nuevas palabras, alcanzando sus manos antes de que se le escaparan, para llevarla a sus labios y plasmar un suave beso ahí. La dejó continuar así, con su trago. Le miró encantado al notar lo poco que le importó terminar con el trago de un solo sorbo, y asintió-. Que sea de una vez, entonces, ¿le parece? -dijo, levantándose, para tenderle su mano en ofrecimiento de apoyo a que se levantara. La motocicleta estaba en el estacionamiento, así que debían bajar por el ascensor o las escaleras, el vallet se la entregaría ya ahí, seguro. Alcanzó el abrigo que antes le prestase a Claudia y lo colocó sobre sus hombros antes de llevarla consigo al elevador.


- Bien, ya que insistes...- Comentó, sonriendole con quella coquetería, aceptando su mano para finalmente levantarse también y seguirlo, sintiendo como ponía el abrigo alrededor de sus hombros, era todo un caballero a fin de cuentas, era algo que no podía negar y era algo que ciertamente le gustaba, el ser atendida de aque modo. Le regaló una sonrisa sincera mientras se dirigían al elevador y, una vez dentro, soltó un suspiro, apegandose un poco más al mecánico. Ahora venía la parte "dificil" de todo aquello, pero realmente esperaba que aquel chico azul actuara de manera convincente.

Jer esperaba abajo, donde el vallet entregaba los autos, era donde podía interceptarlos y, una vez se abrieron las puertas del ascensor, el apareció apoyado despreocupadamente contra una de las paredes, observandoles.- Hola princesa...- Le susurró a la pelirroja - ¿Otra vez dando vueltas por este lugar? - Se acercó a ellos un par de pasos, dando una apariencia más amenzante - ¿Y quien es tu amigo? ¿Una nueva victima de tus juegos? Creo que ya has engatuzado a demasiados chicos, Princesa...- Musitó, mirandola con evidente malicia.

Se rió. Anduvo entonces, tranquilamente, con Claudia de la mano. Bajaron pronto y se encontraron en el estacionamiento, sin embargo, un tipo de cabellos azules se acercó de una forma muy poco confiable. Le miró desde un inicio en una pose de "macho alfa", marcando territorio, por así decirlo, pero las palabras del contrario le hicieron saber que no lo comprendió y que, además, no le importaba.

-¿Puedo ayudarte con algo? -cuestionó de forma seria-. No sé qué quieras con mi compañera... pero he de pedirte, de favor, que la dejes pasar tranquilamente -sonrió con ironía, poniéndose a defensiva de Claudia-. Pasa buena noche amigo, ya podrás hablar con ella después -espetó, para encaminar de nueva cuenta a la pelirroja, andando a donde la caseta del vallet.



Al ver al peliazul esperándolos frente al ascensor, al principio se sorprendió, pero luego solo se fingió asustada. Después de todo, tenía que hacerlo para que luciera convincente. Se replegó al otro, que intentaba interceptar al peliazul, intentando protegerla con toda caballerosidad, mientras intentaba alejarla del otro, pero ella bien sabía que aquello no iba a ser tan sencillo. Tenía que llevar la situación al extremo el otro y bien lo sabía.

- No, después no es una respuesta, niño bonito – Le espetó, irónico – tengo asuntos que tratar con ella ahora que nada te incumben, así que por tu bien, te sugiero que no te inmiscuyas…- Le espetó, bruscamente, adelantándose un poco más hasta alcanzar la muñeca de Claudia para forcejear con ella en una pelea fingida. Estaba haciendo la mejor actuación de su vida y nadie estaba ahí para verla… una lastima en verdad. – Vamos princesa, sabes que tienes que venir conmigo…- Le instó el peliazul, tirando de ella.

- ¡Claro que no! ¡Sueltame! Tú… ¡Bastardo! – Exclamó, forcejeando muy convincentemente.

Odiaba a estos tipos... Hack realmente odiaba que se la dieran de grandes galanes queriendo llevarse a la de sí o sí a las chicas. Le habían tocado antes varios de estos tipos pesados. Aunque bueno, si conociera las verdaderas seguramente ya hubiese mandado a volar tanto a Claudia como al tipo en cuestión.

Hackett no tendía a arriesgarse en absoluto. Claro que estaba muy en el asunto de proteger a Claudia como para considerar cualquier estupidez de esa índole y, cuando aquél descarado se atrevió a tomarla sin más.

Seguramente era más su orgullo de hombre que la preocupación o, lo que fuera. El tipo le hizo arder... no literalmente, al menos no aún. La temperatura de su cuerpo subió rápidamente, cosa que sería notable para quien le tocara, y sus venas se encontraban palpables, hirviendo el interior de estas. -Espero que, por tu bien, la sueltes -articuló, mientras que sus venas salteaban en sus brazos y la sien, expresando que no planeaba tolerar al tipejo en cuestión. La noche había sido excelsa y no permitiría que ni este ni ninguno se la arruinara.

Tal cual eso, intervino tomando con fuerza una de las manos del tipo y separando con cuidado a Claudia... por la temperatura de su cuerpo debía ser bastante incómodo el siquiera tocarlo.


Claudia suspiro interiormente aliviada al ver que Hack intervenía. Por lo visto era todo un caballero que no iba a dejar a una dama en peligro a su suerte. Otro cobarde cualquiera habría huido y entonces ella misma se habría encargado de eliminarlo. Como con temor que era más bien fingido se aparto cuando Hack logró quitarle las “garras” del otro de encima, sin dejar de notar la elevada temperatura del cuerpo del otro, la cual hace un rato no estaba igual. ¿Sería muestra aquello de sus poderes? Era algo poco usual.

Jer quitó las manos al sentir la elevada temperatura y le miró con fingido desprecio, recordándose mentalmente que todo era por el dinero para salir con Shirako. – No deberías involucrarte en peleas que no te corresponden, chico, ¿O es que acaso sabes con quien te estas metiendo? – Le amenazó, apoyando su mano en la columna de los cables y haciendo con sus poderes que las luces titilaran un poco e incluso echaran chispas – Yo siendo tú, aún tendría tiempo para correr – Señaló, egocéntrico.

¿Entonces así estaban las cosas? Sus ojos tomaron una profundidad anormal en un ser humano y, el sacar la "garras" de esa forma representaba que no podría seguir ocultando más lo que era. Era una pena, seguramente con esto Claudia saldría corriendo y él terminaría teniendo que esconderse un tiempo, otra vez. Cómo odiaba eso... pero era mucho más orgulloso como para permitirse quedar mal ante ella.

Fue por eso que actuó pronto... sonrió con bastante sorna y al ver cómo una chispa caía cerca del otro la dejó agrandarse en una gran flama que probablemente quemaría al otro, era ajeno a las consecuencias y tampoco le importaban. Remangó pronto su camisa y sacudió una sola vez sus brazos para dejarlos arder en llamas, sonriendo complacido.

-Creo que deberías reconsiderar tus palabras... para ti mismo -espetó, con esa sonrisa traviesa, antes de lanzar sin pensar demasiado una demandante bola de fuego-, porque yo no poseo razones para tener compasión de ti ahora que me has encendido.


Se sorprendió bastante en realidad al ver la flama, no esperaba que ese fuese su poder, y la verdad era que entre la electricidad y el fuego, él parecía tener la desventaja pero por ser tan "fanfarron", por lo menos tendría que seguirle un poco el juego. - No me das miedo flamita, así que vamos... Comenzemos nuestro "espectáculo" si es que eso es lo que quieres...- Se burló y sin ningún cuidado, arrancó los cables de la caja de electricidad e hizo que todos los bombillos explotaran, dejandolos en penumbras excepto por la llama que el otro despedía. - Vamos! Juguemos un poco! - Exclamó, "fiero", creando sendos látigos de electricidad y buscando alcanzarle con ellos. Aunque la opción inicial en un principio nunca había sido dañarle, debía defenderse o el otro si que iba a matarle.

Claudia casi pudo haber brincado de felicidad al ver aquello pero continuó en su papel que lucía más bien sorprendido pero no se alejó, quería observar con detenimiento lo que podía lograr, que ya con lo de los brazos era bastante. Además de atrevido y sexy, el otro también era "ardiente" en todo el sentido de la palabra.
Sin embargo, se encontraba calmada. Sabía que el otro no ganaría, ya le había dado el dinero y ahora había confirmado lo que quería así que le daría lo demás con disimulo al irse. Solo tenía que esperar a que Hack le pateara el trasero y luego de que se fueran, le diría la verdad... al menos respecto a ella... o bueno, solo una parte.


¡Ah! Pero qué día el que era este... Sonrió con esa sorna que definitivamente le caracterizaba. El Hackett pirómano despertaba y esto se pondría interesante, mismo por lo que el vago intento del otro por dejarlo sin luz le hizo reír completamente complacido. Él no era como su padre... él era mucho mejor, así que esto era pan comido.

-¿Entonces crees que esto me limita? -cuestionó con ironía, para demostrar entonces cómo iluminaba sin problemas todo un círculo a su alrededor, una círculo de fuego que medía poco más de un metro y medio de alto-. ¡Ven por mí! -le retó, para lanzarse contra sus tan "adorados" latigos eléctricos, creándose un guante de fuego para poder tener la capacidad de sostenerlo-, Oh amigo... creéme, eres tú quien no sabe con quién se metió -le advirtió. Se había asegurado de mantener a Claudia fuera de peligro para que escapara apenas lo deseara y, con esto que apenas empezada, se dedicó a lanzar fuego para deshacer los látigos que seguramente el otro volvería a formar sin problemas, pero... entre las llamas que los rodeaban, comenzaron a crearse forma un tanto humanas que lentamente rodearon al otro-. Hoy no tengo afán de matar a alguien... pero si te sigues poniendo fiero me obligarás a ello -advirtió. Ya estaba excitado por el propio calor a su alrededor y la estimulación ajena, pero procuraba mantener esto al margen pues al día siguiente su temperatura no habría bajado demasiado y querrían devolverlo a casa. Por eso no tendía a usar demasiado sus habilidades.


Jer vió como facilmente el otro lograba deshacer los látigos y ante ello y la manera como le rodeaba con el fuego, tuve que aplicar otra tecnica y, valiendose de la energía que usualmente usaba en forma de guantes, lo encerró en una esfera de electricidad y energía electromagnética, que le daba constantemente descargas de cierta intensidad. La verdad era que, en el fondo, no creía poder con aquel sujeto solo pero tampoco tenía manera de escapar sin quedar como un gallina, así que solo le quedaba seguir hasta encontrar la manera de safarse de aquello.

Claudia, por su parte, observaba maravillada las esplendidas habilidades del otro. ¡Era formidable, realmente! Ahora no se arrepentía de haber seguido el consejo de ir a aquel taller con semejante espécimen que había encontrado. Sin embargo, notaba que el chico azul parecía casi ansioso por encontrar la manera de huir, por lo que decidió ayudarlo. Retrocedió de la misma manera temerosa hasta ocultarse de la vista ajena tras una columna y una vez lejos de su vista cambió de forma; adoptó la de un chico mutante que una vez había conocido y que podía absorber los poderes de otros mutantes y que por suerte era rápido así que, con un movimiento casi invisble al ojo humano, alcanzó al chico peliazul por detrás empujándolo al frente, aprovechando de dejar el dinero en su bolsillo y dejándolo, de paso, indefenso, volviendo pronto a su escondite a retomar su forma habitual, Hack no debía darse cuenta.

Se sorprendió de pronto cuando terminó en el suelo y sin poderes, lo que ocasionó que inevitablemente el otro quedara libre y él en medio del fuego. Entonces lo miró con rencor. – No sabía que pelearas sucio, niño bonito…- Le espetó – Anda, quedate ya con esa chica si tanto la quieres… ¡Pero te traicionará por la espalda! Asi que… devuelve mis poderes ahora mismo! – Le exigió, muy dispuesto a golpearle sino lo hacía, y sin imaginar que ello se trataba de la intervención de la pelirroja.

¿Qué demo... ? Para cuando se dio cuenta, el muy desgraciado lo había encerrado en una esfera que probocaba choques electricos en su cuerpo. Ese tipo de juegos no le gustaban, ¿un daño en el cuerpo de Hackett? Venga, era meterse con ligas mayores. Empezó entonces a emitir fuego con su boca hasta llenar la esfera y, acto seguido, estaba en el piso. ¿Qué carajos había pasado y porqué el otro estaba tendido también? Sus llamas habían bajado por completo la intensidad, apenas pudiendo iluminar a su alrededor. Escucho lo que aquél decía y enarcó una ceja, ¿pelear sucio? No comprendía del todo, pero el que hablase mal de Claudia no le agradó en absoluto. Mismo por lo que se levantó y le miró con seriedad. Escuchaba sus falsas acusaciones y tan solo tuvo que estirar su palma frente a él.

-Vete al demonio -dirigió sin problemas, dejando surgir una nueva bola de fuego que debería golpear en su pecho y empujarlo hasta la pared más cercana, sin hacerle gran daño, además de dejarlo levemente noqueado, quizá... giró la cabeza e hizo tronar su cuello así, llevándose una mano al pecho y respirando un poco. Odiaba, en serio, odiaba los choques electricos. Su corazón se había acelerado y en visto a sus antecedentes médicos... dolía un poco. Todo era tolerable, sin embargo y, ahora, su prioridad se había vuelto asegurarse de la seguridad de la pelirroja que lo acompañanba, mismo por lo que se giró-. ¿Claudia?-


En un segundo estaba frente a él y en el otro minuto estaba lejos, en la pared contraria con sus ropas que se incendiaban. Las apagó a como pudo y se decidió a huír de ahí, notando entre sus ropas el dinero prometido por la pelirroja. Una chispa, le parecía, había saltado cerca de su ojo, pero ya se le curaría luego. De momento solo le preocupaba alejarse de ese chico de fuego si quería seguir vivo ya que, por lo visto, su actuación había sido bastante convincente.

Por su parte Claudia se dejó ver un poco cuando el de pelo azul se hubo retirado y, esperaba, no volviera más. Al ver que Hack se volteaba a ella, controló con temple sus emociones y se acercó a él, como si estuviera preocupadisima e intentó echarle los brazos al cuello. - ¡Hack! - Exclamó, acercandose, más cuando sus brazos buscaron rodearle, la temperatura elevada del otro se lo impidió por lo que tuvo que alejar sus brazos y abrazarse a si misma. - Estas bien? Ese idiota... Pensé que te haría daño - Musitó - No sabía que tú...- Y dejó la frase en el aire, con cierto temor pero sorpresa a la vez.

Miró aún algo molesto al tipo, pero cuando notó que se había ido se sintió mejor. Suspiró y, al notar la presencia de Claudia de nuevo, se apartó un poco. La temperatura de su cuerpo era alta, mucho más que la de un enfermo en su peor momento de fiebre y no quería calar en la piel de la joven. Se percató de que ella misma lo corroboró al acercar un poco su piel a la propia y lo mejor sería que se
*mantuviese así por un segundo. La miró con atención y se acercó un poco, tan solo eso para que no sintiera demasiado el calor del propio cuerpo.

-Eso no importa... ¿tú estás bien? -cuestionó, con cierta preocupación. Mantenía una lucha interna por bajar su temperatura, pero seguramente eso solo lo dejaría agotado, sin embargo esperaba mantener al grado de que ella al menos pudiese tocarlo sin problema-. Me imaginaba que no lo sabías... y hubiese preferido que así continuase -comentó, con algo de decepción, antes de suspirar-. Probablemente lo mejor sea que llamemos un taxi para que pase por ti... es mucho por experimentar por una noche y no quisiera que esto te afectara, además, pronto vendrán los de seguridad a averiguar qué pasó -comentó Hack, buscando desviar el tema y, de paso, su mirada-. No te preocupes por nada... el único al que pueden buscar por consecuencias es a mí, así que lo importante es sacarte de aquí.


- Si, estoy bien… No te preocupes por mí – Comentó cuidadosamente, acomodándose a penas el bolso en el hombro mientras lo escuchaba, negando con la cabeza – Tal vez tengas razón respecto al taxi, pero… No quiero que te metas en problemas, menos por salvarme – Musitó – Vamos, ven conmigo… - Le instó, buscando su mirada con sus ojos violáceos – Yo no tengo miedo, Hack, por eso quiero que escapes conmigo – Señaló – Los asuntos de mutantes son muy engorrosos y aún si supieran que lo hiciste para salvarme, de igual modo los cazadores podrían venir por ti – Señaló.

Y a pesar de que el otro intentara mantener distancia con ella, se resistió a que lo lograra y estiró su mano para, al menos, tomar la ajena, aunque el calor de su piel le recordó la herida que tenía en su antebrazo pero procuró reprimir el espasmo que ello le causó sin dejar de mirarle o sostener su mano – Por favor… Toma tu moto, vallamonos de aquí, no te preocupes más por mi, yo… no te tengo miedo – Le aseguró, buscando convencerlo de que fuera con ella.


-El ir contigo significa el involucrarte en esto, Claudia -le recordó, para sonreír de forma no muy acorde a la situación-, en realidad no me lo perdonaría... además, yo no puedo llevarte a casa, mi temperatura está demasiado alta, podría hacerte daño andar conmigo -le recordó. El meterse en problemas era lo que menos le importaba a Hackett, no sería ni la primera ni la última vez que burlara a uno de esos "cazadores", así que se despreocupaba al respecto. Pero al notar que ella insistía y tomaba su mano, la miró y se vio deshecho-. Hagamos esto: irás en el taxi y los seguiré en la motocicleta para asegurarme de que no pase nada, te dejaré en casa y entonces regresaré yo a la mía, ¿de acuerdo? Quizá no me tengas miedo, Claudia... pero a veces deberías tener ese sentido común y reconocer el peligro cuando lo tienes frente a ti -dijo, en un siseo bienintencionado, para soltarla notando que a pesar de todo el más mínimo roce era incómodo y, así, hacerle un gesto para guiarla-. Mi temperatura bajará camino a tu casa... entonces podrás tocarme, ¿de acuerdo?

- El hecho de no temer no significa necesariamente no tener sentido común, Hack – Le aseguró, mirándole de manera suspicaz – Además, sino me atrayera el peligro, no hubiera salido contigo en primer lugar – Admitió para luego sentir como retiraba el calor de su mano, escuchando sus ultimas palabras, asintiendo levemente. – Esta bien. Hagamoslo así – Aceptó antes de avanzar a tientas fuera del estacionamiento cuya salida no estaba muy lejos, lo que le hizo pensar que el chico azul había sido realmente imprudente al confrontarle en ese lugar.

Una vez fuera esperó que el otro le alcanzara para voltearse y mirarle con sus orbes violáceas. – Hay… algo que me gustaría decirte pero… este no es un buen lugar para hacerlo – Musitó, buscándole la mirada luego – Es importante, así que te pido que por favor me acompañes – Murmuró, no deseando que se alejara mientras le hacía seña a un taxi que pronto se detuvo frente a ellos.


Escuchó sus palabras y enarcó una ceja... ¿ah, entonces él traía una etiqueta de "aléjese" o "peligro"? Bueno, era algo que pasaría a ser ignorado mientras la llevase hacia afuera. Alcanzó pronto su moto y la empujó hasta la caseta, encontró sus llaves y los cascos para encargarle a Claudia el suyo y subir a la motocicleta, encendiéndole antes de que ella empezase a hablarle.

-Como tú desees... pero salgamos de aquí, por favor -pidió, mirando a todo sitio para mantener precaución y esperando a que el taxi se detuviera y la subiese. Apenas aceleró el taxista anduco detrás de él, solamente así llegarían al hogar de Claudia pues él desconocía tal destino.


Subió al taxi y le indicó de inmediato la dirección, sosteniendo en su mano el casco que el otro le había entregado. – A la mansión xanadú, a la orilla del mar en Staten Island, calle 410… Y que sea deprisa, por favor – exclamó con visible premura a lo que el chofer arrancó. De inmediato se asomó por encima del asiento y al ver que el joven si la seguía, suspiró aliviada. Solo en ese momento dejó entrever sus emociones un instante.

Le resultaba un real alivio que el otro realmente no hubiera decidido abandonarla, pues le habría resultado sumamente difícil confesarle la verdad de su naturaleza en otras circunstancias. Y esa podía ser una excelente manera de mantenerlo con ella pues, además de guapo y ardiente, también podía resultar una buena adquisición para la asociación si es que, en un futuro próximo, decidía proponérselo.
Finalmente llegaron a la esperada mansión de aspecto imponente, en colores claros sobre bastos terrenos a la orilla del mar. Le dio al conductor mil dólares para que cerrara la boca sin añadir nada, ordenandole quedarse con todo, antes de bajar del vehiculo y ahí esperar de nuevo al otro, con el casco en mano y expresión aprehensiva que no era en absoluto fingida y sonriendo nada más verlo de nuevo.


Aceleró a toda velocidad apenas fue momento de salir, asegurándose de que no hubiese quien les siguiera y andando a una distancia considerable del taxi. Su único fin era cumplir lo que le había dicho: dejarla en casa, escuchar lo que ella tuviese que decir y regresar de inmediato a la propia asegurándose de no arriesgar en ningún aspecto la seguridad de Claudia. Claro que conforme avanzaban se cuestionaba más y más dónde era que vivía su hermosa acompañante y, al percatarse de dónde estaban, nada más no se fue para atrás porque andaba en su motocicleta y moriría si le hacía un raspón mal dado. Frenó poco a poco cuando la avistó y se detuvo justo frente a ella, en la entrada. Se quitó el casco y estiró su mano hacia la de Claudia, haciéndole notar que su temperatura era ahora la que tendría un enfermo de resfriado, por lo que hizo una mueca. Era lo mejor que la fría noche de Nueva York había podido hacer, así que era todo lo que ofrecía. Apagó entonces la motocicleta y se bajó, parándose junto a la joven y desviando la mirada como quien no quiere la cosa, a ver si servía de algo contra tan suspicaz mujer, que seguramente no sería así por más que él lo deseara.

-Lamento lo sucedido Claudia -se disculpó antes que nada-. Habías dicho que tenías que decirme algo así que... estoy dispuesto a escuchar lo que tengas que decir. Supongo que ya he quedado completamente al descubierto, o algo así... no hay más que hacer respecto a mí.


- Supongo que no…- Admitió al escucharle, sintiendo su temperatura corporal como la de un enfermo, la de alguien enfebrecido, y sin embargo, ello no parecía hacerle mella. Suspiró y sostuvo su mano, haciéndole un gesto para que le acompañara mientras abría la puerta con la otra – Es algo que no puedo mostrarte afuera…- Le aseguró, antes de atraerlo adentro y cerrar la puerta.

¿Cómo empezar? Era evidente que no estaban en una situación cómoda, sin embargo, intentó ser lo más… sincera posible con él, dadas las circunstancias… aunque no fuera a serlo del todo. Luego de unos instantes de silencio se volvió a él. - ¿Sería mucho descaro si dijera… que ya adivinaba lo que acabas de mostrarme? – Exclamó - ¿Qué luego de semejante “espectáculo”, no es el terror sino la emoción lo que me motiva a que aún te quedes aquí? ¿Y que, aunque parezca imposible, puede que sea más cercana a ti, Hack, que muchas personas que has conocido en un particular sentido? – Musitó, viéndole fijamente, esperando su respuesta antes de avanzar aún más.


_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Jue Dic 01, 2011 10:33 pm

¿No podría mostrárselo afuera? Probablemente si lo vieran ahí la chica correría peligro, pero aparentemente eso no le preocupaba pues lo metió a su casa de un jalón y se aseguró de cerrar las puertas. Hubo un silencio bastante incómodo de intro, pero entonces ella habló con una pregunta algo confusa.

La miró seriamente, no comprendía realmente a qué se refería pero intentaría responder con la idea más fresca que pudiera, mismo por lo que le miró serio. -No es descarado... pero sí algo sorprendente -respondió, cruzándose de brazos con una mirada seria-. Pero no veo porqué sentir "emoción" al conocer esto de mi... mira que, la primera cita, y termina así de desastrosa. No sé en qué sentido podríamos ser cercanos, pero considero que hay muchas razones para evitarlo... no quiero hacerte daño, Claudia. Estoy cansado de eso y sé de sobra que mañana no será un día normal para mí, para ti tampoco si sigo mucho tiempo en tu casa...-


Al encontrar en el otro las respuestas que esperaba, no pudo evitar sonreírse y con un gesto de la mano le restó importancia a las palabras del mecánico, así como a su preocupación. – No me preocupa el que me hagas daño, Hack. A pesar de ser mujer se perfectamente cómo defenderme. Y además, como seguro habrás notado, no soy alguien que acepta un no como respuesta – Sonrió entonces, más confiada – No te preocupes por lo que ha pasado hoy, yo me encargaré. Nadie va a molestarte ni a ti ni a mí, tengo… digamos que ciertas influencias que pueden evitarlo – Le dijo, para tratar de tranquilizarlo más respecto al tema.

- Pero no era eso lo que quería decirte…- Musitó. Y en ese momento, una vocecita llamó su atención en un punto. ¿Y si al otro le desagradaba que ella fuera mutante también? ¿Y si la desmentía y se daba cuenta que todo había sido una farsa para descubrirle? Esperaba que no… Y en caso contrario, tendría que valerse de una muy buena y convincente actuación antes de dejarlo marchar, para asegurarse que lo vería de nuevo.

- La verdad, Hack, es que no te lo había dicho pero… yo también soy mutante – Le confesó, y sin el más mínimo pudor o premeditación, cambió de apariencia frente a sus ojos, convirtiéndose en un doble de él mismo, como si estuviera frente a un espejo el otro. Pero no dijo nada más, esperaba su reacción. Era lo que la ponía a dudar.


-Es una cuestión menor el que te preocupe o no... el peligro se encuentra ahí -dijo, ante lo primero, aunque después escuchó eso de "influencias" y enarcó una ceja un tanto incrédulo de que hallase dicho aquello. ¿Era en serio? A él no le gustaban las mentiras y se le ocurría a la vez que la otra podría estar en una organización "caritativa" a favor de los homosuperior... él no seguiría nada como eso... esperaba que ella no pensara lo contrario.

Entonces dijo que quería decirle otra cosa y él la miró fijo, seriamente. Entonces, tras unos segundos, lo confesó, mirándola completamente incrédulo-. ¿Qué? -le miró, perplejo. Entonces mostró su mismo aspecto y Hackett suspiró, mirando a otro lado... Lo que le faltaba. No le incomodaba en lo absoluto, se había encontrado que varios mutantes ya, pero debía admitir que no esperaba que la chica cambiara así-. Solo dime una cosa -pidió, antes de mirarla directamente a los ojos con esa misma seriedad-, ¿eres tan hermosa como te mostraste toda esta tarde o tu aspecto es diferente a ese? -cuestionó, alzando una ceja.


Casi contuvo el aliento cuando el otro desvió la mirada. ¿Se lo esperaba? ¿O no? ¡Le frustraba tanto el estar adivinando los pensamientos ajenos que su concentración se estaba viendo afectada! Pero no podía ceder ante aquello. Sin embargo, cuando escuchó sus palabras sintió un alivio tremendo que incluso le hizo suspirar internamente. Si solo pensaba en su apariencia externa, estaba salvada por ese lado. Una mueca parecida a un sonrojo se le dibujó en el rostro antes de volver a la apariencia antes usada; pelirroja, cabello corto, ojos violáceos y ropa ajustada. Entonces si le sonrió de manera más amplia y segura.

- Por supuesto – Exclamó, vanidosa – Esta es mi apariencia. Aunque… a veces suelo tomar una más divertida – Cambió de nuevo frente a sus ojos, transformándose en aquella adorable “muñeca” de definidos rulos e inocente expresión. – Usualmente prefiero ir así cuando no quiero que nadie me moleste – Musitó, acomodando los tirabuzones sobre su hombro, con una vocecilla aguda y dulce, antes de volver de nuevo a su apariencia real y adulta. – Suelo usar esta forma, no tengo porque engañarte en ese aspecto…- Aseguró, sonriéndole en todo momento para que no desconfiase.


La miró atentamente cuando se transformó en aquella niña, para meter sus manos a sus bolsillos mientras le miraba. No estaba muy seguro de que dijera la verdad, así que se acercó a ella cuando volvió a la "forma orinal" y la miró frente a frente, para sonreír de una forma un tanto irónica y divertida, desviando la mirada al suelo por un segundo y volviendo a verla.

-Si cambias así de apariencia... ¿cómo puedo creer que te estás mostrando tal cual eres? -cuestionó seriamente, antes de dar un paso atrás y mirarla-. Luces como una mujer inalcanzable... apuesto a que lo eres. Sin embargo, ¿no tendrás alguna verdadera imagen oculta para mí? Tampoco creo que tu apariencia real sea tan... normal -dijo, antes de tallarse la nuca con taciturnidad-. ¿No me estás mintiendo, Claudia?


Estaba por rebatirle lo primero cuando escuchó sus siguientes palabras y ello le hizo recelar. Por lo visto el otro no se había referido a su apariencia usual sino a la otra, esa que ella detestaba desde lo más profundo de su ser. Lo aborrecía, aunque fuera por ello que tenía sus poderes. Le miró, sus ojos se entrecerraron y a la par las luces de la casa, que antes habían estado brillantes, disminuyeron poco a poco, producto de los poderes que imitaba en ese instante de otros mutantes.

Por lo visto iba a tener que mostrarle esa apariencia tan desagradable si quería que confiara en ella plenamente. Dio un paso atrás, buscando alejarse del otro, no le quería demasiado cerca teniendo ella esa apariencia, aunque estaba segura de que, nada más verle, el otro no solo no intentaría acercarse sino que buscaría alejarse de inmediato. Eso terminaría por herirla y seguramente terminaría matándolo. Muerto el gato francés por una simple curiosidad. Una lástima.

- No pensé que fuera eso a lo que te referías…- Musitó, bajo – Pero si de verdad es lo que quieres ver…- Murmuró, haciendo para él algo que incluso a sus compañeros había negado y era mostrarse con aquella burda a apariencia de piel escamosa y violácea en que su piel se convertía al encontrarse en su “estado natural”, tomando su cabello un tono más rojizos, sus ojos tornándose más brillantes, pero sus facciones y anatomía seguían siendo la misma. - ¿Satisfecho? – Murmuró, viéndole fijo, esperando aquella reacción de desagrado.


Se encogió de hombros... no pudo evitarlo. Quería saber cosas reales, no mentiras. Si tenían que sincerarse, que fuese al 100% y sin escrúpulos, sin tontas máscaras como lo parecían tan sencillas para ella. Entonces dijo lo segundo y él asintió, asegurando que realmente deseaba ver esa verdadera apariencia de la cual no parecía muy complacida. Así, ella lo hizo... se transformó en lo que odiaba.

Hackett solo atinó a mirarla de forma seria... ni siquiera se movió, tampoco cambió su semblante y un largo y profundo silencio invadió la habitación. ¿Ella odiaba tanto verse así? Lo suponía... pero no le importó: caminó sin trastabillar hacia ella, estirando su mano para alcanzar a tocarla y tomándola de la mejilla.

-¿Eres idiota, acaso? -indagó, mirándole serio y acercando un poco su rostro para mirarla más de cerca-, pero si eres hermosa de esta forma o de otra... -espetó, de forma directa y dibujándosele una sonrisa-. Te veas como te veas... luces preciosa.


Su mirada se mantuvo seria, fría, era su único medio de defensa en esa apariencia suya que, además de desagradarle, le hacía sentir sumamente vulnerable… ¡maldito Bolverk! Todo era culpa de su padrastro. Aunque no lo admitiera, su miedo era atroz, y por ello evitaba que el otro se acercara. Fue por esa misma razón que cuando le notó estirar su mano a ella, cerró los ojos. No esperaba más que un leve roce y que luego retirara su mano, asqueado. Sin embargo, el otro no lo hizo y ello le causó una visible sorpresa que de nuevo le hizo abrir los ojos para centrarlos en los ajenos.

Sus palabras fueron un shock para ella, pues nadie, en toda su vida, le había hecho tal comentario en aquella desagradable forma. Bromeaba, ¿cierto? Pero al buscar en sus ojos algún atisbo de mentira, nada encontró, solo aquella calida sonrisa que le había regalado durante toda su velada. Ello fue lo que logró relajarla de nueva cuenta… o al menos a medias.- No es una apariencia que me agrade demasiado, como habrás podido notar… Digas lo que digas, no puedo salir así a la calle… ¿O me dirás que te habrías fijado en mí si hubiera tenido esta apariencia al llegar al taller? – Señaló, mirándole suspicaz, aunque sin apartarle ya.


No pudo evitarse una carcajada antes de dejar por la paz la piel de su linda Claudia. Negó con la cabeza y le ofreció su mano para que tomara un poco más de confianza, mirándole de forma divertida antes de besar su mano sin problema alguno.

-Sería un suicidio siquiera intentar salir así -comentó, algo serio-, comprendo que no lo aceptes, pero a mí no me molesta... Y no voy a mentir, me dejaste encandilado con tu otro aspecto, pero este aspecto te hace tan hermosa como cualquiera de los otros -respondió, seriamente, antes de mirarla a los ojos-. Sin embargo, voy a tener que pedirte un favor -dijo, para acercarse un poco a ella, sosteniéndole descaradamente de la cintura-. No te transformes en una niña ante mi... me sentiría un pedófilo -dijo, haciendo terrible mueca antes de sonreírle de nueva cuenta y negar con la cabeza-. Hay pocas cosas que me perturban... tú no eres una de ellas-


Se relajó de manera aún más visible cuando el otro la soltó, pero el hecho de que no pareciera verse perturbado, aún continuaba sorprendiéndole. No lo comprendía, pues era la primera persona que conocía que no sentía desagrado ante esa apariencia suya. Una media sonrisa se le dibujó en el rostro cuando reconoció que le había dejado “encandilado” antes, por lo que la vanidad se apoderó un instante de ella, antes de que, extrañamente, lograra hacerla reír con aquel comentario y ese sugerente agarre.

- Es… un alivio saberlo – Musitó – Creo que podría decir lo mismo de tu temperatura corporal…- Exclamó, ya que esta aún se encontraba algo alta, aunque no era mal de morirse. – Y si no te molesta, prefiero seguir encandilándote – Musitó, no sin cierta coquetería, antes de volver de nuevo a la apariencia de hacía un rato, de la ropa ajustada y la tersa piel color melocotón. – Entonces, ¿Dejaras que llame a mis amigos para que se ocupen del asunto del estacionamiento? ¿O vas a seguir preocupado por eso? – Inquirió, ya más tranquila, rodeándole entonces el cuello con los brazos. Se preguntó si el cambio de ambiente sería propicio para que se quedara o sería mejor que se marchara… Le habría gustado que se quedara.


Le sonrió atrevido y travieso ante su respuesta, aunque cuando mencionó lo de su temperatura recayó en ello y la soltó de inmediato. No quería lastimarla, menos porque era verdad que su temperatura subía bastante, tanto que su tutora había estallado en crisis cuando no podía tomarle esta en varias ocasiones que Hack se vio enfermo, pero se le olvidó ante sus palabras.

-Dejaré que hagas lo que desees -respondió, con sinceridad, mirándole atentamente y dejándola hacer, acercársele y rodearle del cuello mientras su temperatura no la molestase, llevando de nuevo sus manos a la cintura ajena-, que igual no podría oponerme demasiado a una mujer como tú... sin embargo, ¿por qué? -indagó, curioso-. ¿Por qué me dijiste lo que eres? No necesitabas hacerlo...-


- Ya sabía que dirías eso…- Musitó, sonriendo abiertamente, satisfecha por su respuesta. Era caprichosa y le gustaba que le dejaran hacer y deshacer a su voluntad. Por lo visto el otro no iba a oponerse mucho a ello. Pero luego realizaría las llamadas para ocuparse del asunto. Sus palabras le causaron una risa breve y se acomodó apenas el cabello con un movimiento de su cabeza antes de contestarle.

- Bueno, pensé que era lo justo después de la manera en cómo me defendiste – Aseguró – Además, te veías tan preocupado por ese hecho, que a mi parecer es una menudencia, que pensé que te “calmaría” el hecho de tener a otro “de los tuyos” de tu lado…- Comentó – Aunque, ¿Te confieso algo? – Exclamó, para luego inclinarse a su oído y susurrar – Yo fui quien le quitó los poderes a ese idiota…- Admitió, sin vergüenza – Pero no imaginé que era mutante cuando lo vi, aunque si se que llevaba un par de días siguiéndome, no sé cómo me encontró allí…-

Entonces le volvió la suspicacia y le miró a los ojos con coquetería. – Entonces, ¿Decias acerca de irte? – Inquirió, no sin cierto tono sugerente en la voz, buscando tentarle o sugestionarle.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ella
Alpha
Alpha
avatar

Mensajes : 1026
Fecha de inscripción : 16/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Ene 17, 2012 12:43 pm

Sonrió divertido ante esa astuta respuesta de parte de la chica. Parecía que había mucho que esperar de ella igual, ¿no? Pero eso no lo hacía quedarse sin su respuesta y Claudia pronto atendió a la duda de Hackett. Le miró entonces, con una sonrisa y un gesto curioso al enarcar ligeramente sus cejas, asintiendo cuando terminase de explicarle para emitir un suspiro.

-La proxima... dímelo de anticipo -pidió, con una sonrisa traviesa. Aunque la expresión de Claudia diera un pequeño giro a con una mirada ligeramente sugerente, por lo que correspondió a esos ojos con cierta curiosidad. Así, tras escuchar sus palabras se rió y la soltó lentamente-. Si tantas ansias tiene de que la deje, señorita... entnces que así sea -comentó, no por ignorar o no ser conciente de lo que su voz insinuaba, sino que más bien como una broma de un nuevo sentido que se le podría dar a las palabras de la pelirroja, por lo que le sonrió-. Solo que no quiero dejarla desprotegida... aunque ya demostró que no sería así.

_________________
La mayor rémora de la vida...
es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mariuk
Omega
Omega
avatar

Mensajes : 3362
Fecha de inscripción : 20/02/2011

MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   Mar Abr 03, 2012 12:39 am

- Dudo poder hacerlo, pero puedo intentarlo...- Comentó, divertida, ante su broma, aun con los brazos rodeando el cuello del mecánico, al que regalaba una de sus sonrisas más encantadoras. Sin embargo, el otro gustaba de jugar con ella y pronto la alejó, siguiendole el anterior juego de la partida. - ¿Que le hace pensar que no lo hace? Soy una dama delicada y frágil, Hack, se lo recuerdo...- Inquirió, portandose melodramática pero en tono de juego con el otro, pues realmente no deseaba espantarlo, todo lo contrario, quería que se quedara, que la acompañara tal vez a pasar la noche y, ¿Quien podía decir si a algo más? estaba segura que después de un par de caricias, la temperatura ajena empezaría a tomarse como "normal".

- Además, aunque sea un caballero de brillante armadura, me preocupa que pueda pasarle algo allá afuera, de camino a casa...- Exclamó, acercandose de nuevo a él, apoyandose en su hombro de manera suave, juguetona, cantarina.- ¿Seguro no desea quedarse en el castillo? La reina lo tratará espléndidamente...- Musitó, en un juego de palabras que hacía con ella misma, pues su nombre clave era "Red Queen"... aunque no esperaba que el otro lo entendiera.

_________________

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Una serie de casualidades   

Volver arriba Ir abajo
 
Una serie de casualidades
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 2 de 3.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
 Temas similares
-
» Problema serie respuestas porfavor...
» Festival Serie Z. 7 y 8 de Octubre...
» cual espada serias (serie bleach)
» Venom: nueva serie regular
» Zatanna, Ahora con Serie Propia

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
X FACTOR: El Futuro es Ahora :: Nueva York :: .:~*Queens*~:.-
Cambiar a: