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 Acosando a tu dios [+18]

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Eiri_House
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MensajeTema: Acosando a tu dios [+18]   Vie Jun 24, 2011 9:59 pm

No era un andar de lo más... masculino, para ser honestos, pero su aspecto decía más de lo necesario. Buscaba, obviamente, a Wen... Solo Dios sabe qué es lo que el rubio planeaba con respecto a su "jefe". Un rato de diversión o simplemente molestarlo, ¿no? Alcanzó la puerta de su habitación y tocó la puerta un par de veces... llevaba un pantalón de mezclilla un poco holgado y una camisa blanca, sobre ésta SIEMPRE su abrigo de cuero. Era temprano, al menos para Wen y sus horas de dormir, seguro se vería taaaaaaaaaaaan sexy como siempre con esa cara llena de molestia y únicamente su pantalón holgado y... ah, basta de fantasías, ya lo vería... como siempre. -¡Weeeeeeeeeeeeeeen! ¡Despierta, ya es tarde! -mentía... tarde, ¿para qué? Solamente se había aburrido y buscaba al mayor para meter el dedo en el renglón, dígase molestarlo... claro, eso si no se tornaba a alguna otra cosa mucho mas divertida.

*Wen estaba durmiendo tan tranquilo imaginando como mataba humanos...oh si tomarles del cuello entre sus manos y apretar hasta ya no escucharles respirar hasta dejar de verlos moverse, por que eran inferiores, idiotas, ignorantes y "¡Ah qué diablos!" Pensó al escuchar un molesto ruido, estaba durmiendo de frente en una pose algo desgarbada según él, abrió los ojos apenas un poco y frunció el ceño -Ahh no...Abdeeel...dile que se vaya...- Musitó dándose la media vuelta en la cama para darle la espalda y ponerse en posición fetal jalando su cobija y tapándose.

Abdel estaba durmiendo en una cama pequeña en un rincón de su habitación, aún faltaba una hora para que él se levantara a dejar todo listo para su señor pero entonces Eros entró, sabía que sería inútil decirle que se fuera sin embargo lo intentó, se levantó de su pequeña cama, se le veía algo cómico despeinado y sin arreglar, se aclaró la garganta y dijo -Mi señor por favor, a su majestad le gustaría dormir un poco más...- Le pidió educadamente pero incluso en un tono bajito ya que sabía que seguro no le escuchaba.

*Había entrado ya después de estar esperando a que le abrieran... era obvio que eso no sería y, apenas escuchó la voz del rubio le miró y rodó los ojos. Negó con la cabeza y se presentó detrás del rubio, colocando sus manos en los hombros del muchacho y empujándolo hacia la puerta. -Vete a hacer el desayuno y tárdate un par de horas, ¿quieres? -parecía una orden y, en poco, ya lo había sacado de la habitación y cerrado la puerta casi en la cara, incluso colocó el seguro. Y miró sobre su hombro, aquél bulto sobre la cama que le provocó sonreír con malicia... abriría las cortinas para molestarlo pero no tenía ganas... le gustaba la oscuridad de esa habitación a final de cuentas. Fue con poco sigilo y se deshizo del abrigo antes de subir a la cama, recargándose en sus rodillas y buscando descubrir un poco a Wen, haciéndolo solamente con la piel de su brazo y riendo un poco, para inclinarse y lamerle. -Despiértate de una buena vez, Wen perezoso -le pidió, divertido... parecía un niño berrinchudo en esa posición y, sinceramente, le ENCANTABA verlo así y molestarse.

*Frunció el ceño al escucharle ahuyentar a su pobre Abdel...pero en fin afortunadamente el rubio era alguien muy paciente, seguro que tenía toda la paciencia que a él le faltaba -Nooh...vete...estoy cansado...- Le pidió quien sabe si conciente o entre sueños se erizó un poco al sentirle tan cerca y al fin abrió los ojos con una cara de pocos amigos, odiaba que lo despertaran -¿Qué diablos? ¿No puedes esperar a que despierte como se debe? ¡Demonios!- Se quejó mirándolo de mala gana.

*Se rió melodioso, jalándolo para que terminara de recostarse de espaldas en la cama, empujándole los hombros al grado de sentarse sobre su cadera, tan sinvergüenza como él solo y sin molestarse por sus propias acciones. Le miró debajo suyo, con su cabellera cayendo suave, aunque era corta, como el chico que era. -No... Quería despertarte... además ya has dormido más de diez horas, no te quejes -le exigió, mientras se inclinaba a su oído, para atraparle el lóbulo con los labios-. Eres demasiado perezoso, Wen... despiértate y juega conmigo o, de lo contrario, te molestaré toda la mañana, a ti y a tu mascota rubia... la otra mascota rubia -sí, porque él mismo era lo suficientemente descarado para llamarse su mascota.

*-hmm...Te empeñas en molestar a toda hora del día...- Se quejó cuando le movió para subir sobre él aunque sonrió malicioso tornando una mirada sensual al verle ya sobre él -Ah, cierto mis mascotas...aunque el día de hoy no sé cual de las dos me agrada más...- Comentó para hacerle sentir celos -Pero descuida tal vez me ayudes a encontrar la respuesta...- Le musitó mientras sus manos tomaban la cintura de este haciéndole caricias suaves. -Bueno vamos a jugar pero no porque tu me lo pidas sino porque me has dejado con las ganas- Le dijo sin quitarle de encima una intensa mirada.

*Frunció el ceño... debía ser una broma. Por lo general el otro rubio le daba igual, era solamente un humano más y punto, pero no le gustaba que lo mencionara así. Apos y SOLO Apos podía ser su favorito... PUNTO que no estaba a discusión. Sintió sus manos en su cintura y entonces llevó las propias al escucharle terminar de hablar y retirándolas de sí, levantándose aunque aún sentado sobre él y mirándole con las mejillas infladas. -Pues te quedas con ellas -dijo, muy en su papel-. A menos de que te retractes de tus palabras no obtendrás nada de mí, Wen... discúlpate y dime que solo yo te pertenezco, que soy tu favorito -sonrió travieso, instándole con esa mirada malintencionada que lo hiciera, que le convenía, aunque ya de él dependería ¿no?

*Wen dejó escuchar una carcajada al escuchar aquello ¿Disculparse? Tenía que estar loco o algo parecido, él nunca se disculpaba por nada -Por favor cariño, no empecemos...- Le dijo mientras volvía a tomarlo de la cintura y le tiraba en la cama subiendo sobre él -Tu siempre vas a pertenecerme, porque eres mío...sólo mío...- Le musitó al oído para después bajar una mano a la entrepierna de este -Tienes cualidades que los humanos no tendrán nunca...- Seguía musitándole mientras comenzaba a frotar lentamente.

*Rodó los ojos al escucharlo reír y le miró con ironía cuando le llamó así... bueno, eran así ¿qué más? Apenas sintió la cama en su espalda reaccionó para escucharle de nuevo y sonreír con arrogancia. Correspondió rodeando su cuello con ambos brazos y tomándole de la nuca, antes de sentirse casi estremecer ante aquél toque. Jaló de él y se metió a su cuello, lamiendo su piel de forma desinhibida. -Wen -musitó su nombre, mientras correspondía a sus movimientos, con la única intención de molestarlo, de encenderlo con su cuerpo-. Amh... ¿solo yo? -le encantaba escucharlo, que le dijera que solo él... era arrogante y envidioso, ¿qué esperaba?

*Le hizo jadear al corresponder así a sus toques, no pudo evitar contestarle de una buena vez para que estuviera contento y le dejase continuar sin molestar más -Sí...- Musitó frotando con un poco más de fuerza ladeó la cabeza ligeramente para que este pudiera hacer a voluntad mientras se concentraba en hacerle sentir placer -Ngh!...Apos...Me pones...- Gruñó bajito sin poderlo evitar, el hecho de que fuera así de alguna manera le encantaba aunque los demás dijeran que era fastidioso el con aquella personalidad había logrado algunas otras cosas aparte de ello. Pegó su cintura a la de este comenzando a moverse dejando aquella mano intermedia, como para desesperarle un poco, que sólo sintiera aquel hipnótico vaivén...

*-Mgh -dejó una marca suave en su piel, tal cual le gustaba... nah, le encantaba ver su piel marcada por éstas, porque era como marcar territorio muy a pesar de que al final Wen se largara con alguien más y él terminara muriéndose de los celos... muy independientemente de ello no podía dejar de disfrutarlo, aunque sus movimientos fueran viles y tortuosos, le encantaba-. ¡Amh... Wen... deja de...! -quería que dejara la tortura, quería sentirlo de forma pura, por completo-. Gmh... por favor... Wen -sabía que si no se lo suplicaba no cedería y deseaba tanto sentirlo rozar contra sí, como si realmente tuviesen tanto sin hacerlo, que parecía un tanto desesperado ahora-. No seas vil -dijo, con un erótico y hermoso tono de voz, con esa mirada llena de lujuria y casi exigente de placer.

*Wen sonrió malicioso y se separó un poco para bajar el pantalón de este, afortunadamente tenía detalles de metal por lo que con sus dotes hizo bajar el pantalón hasta quitárselo y lanzarlo lejos donde no le estorbara, su pantalón por ser de pijama realmente no era un problema y a decir verdad...pocos sabían que ni siquiera usaba ropa interior para dormirse (por eso de que luego le saltaban cuando inocentemente dormía en su cama) por lo que se bajó el pantalón hasta donde pudo sin más rodeos y se posó sobre él rozando ahora sus cuerpos desnudos, lo hizo primero un par de veces sabiendo que su respiración se estaba agitando y es que tanta impaciencia de parte del rubio se contagiaba de alguna manera.

*Comenzaba a jadear... moviendo sus caderas en contra de las de Wen, de forma placentera... Ah, le encantaba el mayor, sentir la fricción entre sus cuerpos era exquisito. Era fuerte, fornido y sexy... le encantaba, porque podría sostenerse de sus brazos fuertes, justo a como iba, delineándolos con sus manos aunque después pasó a su pecho descubierto... le encantaba, le fascinaba... sentir su piel tibia y sus músculos marcados, sentirlo completo. Era temprano y era una estupenda manera de "despertarlos", y no hablaba de sí mismo que ya estaba bastante despierto. Dejó golpear su respiración contra sus labios antes de atraparlos con atrevimientos, buscando ser deborado en ello.

*Wen le besó como una fiera, brusco y violento como intentando obtener todo de él en un solo beso. Sus manos hicieron enredar las piernas de este en su cintura sin siquiera preguntar nada y sin más entró en su cavidad femenina que ya estaba bastante húmeda lo cual no le sorprendió, pero como le gustaba sentirle así…fue una estocada firme con la que casi llega al fondo por lo fuerte que lo había hecho –MGH!...- Se separó del beso para desviar el rostro del rubio y ocultar la cara de placer que tenía.

*Y es que a Wen no se le podía negar nada... tuvo que acceder de inmediato, optando por rodearle con sus piernas y resistiendo a la fiereza de sus labios, aunque repentina cierta intromisión en su cuerpo le hizo reacción. No pudo evitar aquejar. Epa! Que esa parte era solo de Wen pero debía recordar seguía siendo demasiado estrecha como para no tenerle un poco de consideración.

*-Ng... ¡Gaah! ¡Wen! -refunfuñó, apretándole con sus delicadas manos donde la espalda (Que si bien es hombre sus manos son de nenaza). Definitivamente eso le dolería un poco después de tanto jugueteo, si de no ser porque se encontraba realmente húmedo le hubiese desgarrado. Pero dejó eso de lado, pues a final de cuentas se trataba de Wen.

*Adoró aquellos quejidos de su parte y jadeó de deseo, quería continuar, y aquella parte era tan estrecha, comenzó a moverse dentro inconscientemente, su cuerpo en esas circunstancias rara vez le pedía permiso para eso, su miembro empezó a deslizarse dentro y fuera en un corto movimiento que aunque bien quería contenerse nomás no podía -Ahh...diablos...estas tan estrecho...- Jadeó extasiado lamiéndole cerca del oído y luego mordiendo su lóbulo con algo de fuerza.

*-Ngh... -aquejó, sosteniéndole con fuerza. Nada de delicadeza con esos actos ahora, ¿eh? Lo comprendía de cierta forma y lo disfrutaba igual, pues el dolor se volvía relativo en cuanto el placer le embriagaba-. Lento... -suplicó en un gruñido, intentando tomar el ritmo para corresponderle mientras su interior se acostumbraba a Wen de nuevo.

Wen le besaba y mordía el cuello cuando escuchó aquella súplica ¿La obedecería?...La respuesta era: Por ahora. Aún no estaba tan ansioso por lo que comenzó a moverse lento dentro de él pero con sus fuerzas descomunales de siempre para acostumbrarle más rápido a él, dejó escuchar un gemido cuando profundizó un poco más y aquellas paredes se tensaron. Tomó sus labios esta vez besándole un poco más romántico mientras le penetraba tal y como este lo había solicitado aunque nunca sin perder su estilo en aquellas cosas.

*Mucho mejor... el que su ritmo pasara a ser un poco más lento era algo muy grato para su cuerpo y teniendo Wen esa fuerza que le caracterizaba no podía negarse a corresponder. Cuando se dio cuenta sus caderas ya se movían al compás que el albino impusiese y aquellos labios se había adueñado de los propios... Oh sí, amaba bastante ese juego eterno que tenía con Wen y seguro jamás se aburriría de él y sus labios, de sus brazos, que cómo le gustaban. Le sentía profundizar de más en más, llegando al grado de soltar sus labios por inercia, para emitir un largo gemido, arqueando su espalda ante lo mismo y enterrando sus uñas en la espalda del mayor, que parecía que ello le gustaba más de la cuenta también.

*El escucharle gemir era una de las cosas que más le ponían, inclinó su rostro para besar y morder desde su oído hasta su cuello mientras aumentaba un poco más el ritmo en el que iba, un poco más...lo necesitaba. Jadeó frustrado por no poder montarle como quisiera pero igual se concentró en ello para disfrutar aquel ritmo al máximo... -Gimes rico, hazlo de nuevo...- Le musitó al oído sensualmente, empezaba a perder la compostura.
*Tenía suerte y debía admitirlo, de haber terminado en los brazos de su "Dios". Los labios de Wen, recorriendo su piel... ardían, quemaban de tal forma que era la sensación más exquisita, placentera. Y estaba aumentando el ritmo, cosa que se tornaba excelente, más ese aroma que él emanaba y su sensual voz susurrando a su oído, se sentía caer en el delirio ante cada embestida, perdiéndose en ello.

*-¡Aamgh! -¿cómo negarse a una orden directa de su señor? No podría ignorarla, por lo que se movió de tanto en tanto, jadeando-. Más... -pidió entonces, ya muy bien acostumbrado al albino-. Dame más... Wen... más...

*Comenzó a penetrarle tan rápido como deseaba, con fuerza al profundizar, gruñendo por el placer que eso le causaba. Le besó en los labios primero a besos húmedos pero breves y después finalmente capturando su pequeña boquita para explorarla hábilmente, quería excitarlo y verlo sucumbir ante la locura de un orgasmo, quería escucharlo, y si era un dios debía obtener lo que quería allí y ahora.

*Comenzó a penetrarle tan rápido como deseaba, con fuerza al profundizar, gruñendo por el placer que eso le causaba. Le besó en los labios primero a besos húmedos pero breves y después finalmente capturando su pequeña boquita para explorarla hábilmente, quería excitarlo y verlo sucumbir ante la locura de un orgasmo, quería escucharlo, y si era un dios debía obtener lo que quería allí y ahora.

*Hubiese gritado de placer, hubiese gemido para él hasta destrozar su garganta, pero los labios de Wen dejaron de permitirle emitir sonido alguno, atrapándole así. Fue entonces que su agarre afianzó al mayor con fuerza, estremeciéndose a su causa... lo haría terminar, si seguía así no aguantaría mucho más y parecía ser ese el deseo que Wen tenía, ¿quién era él para negarse? Pero aguantaría... más.

*Wen se separó de sus labios para seguirlo escuchando, apretó los dientes mientras le penetraba con rapidez, estaba por venirse, comenzó a dejar escuchar gemiditos que se escapaban de su garganta ante aquellas embestidas. -Sí...hazlo...Apos...- Jadeó en su oído con la respiración agitada.

*-Ah... amg... ¡Ngh! -emitía, pues el placer arrasaba con su cordura. Para colmo, las palabras de Wen, instándole a terminar, teniéndole al borde. No aguantaba... ya era suficiente, mismo por lo que enterró sus uñas en la espalda del albino-. ¡Wen! -gimió, antes de correrse y que todo su cuerpo, hasta su interior, tensara.

*Gruñó lleno de placer cuando este se vino, y no pudo evitar llenarle de su semilla casi al tiempo de él, se vino en una estocada manteniéndose ahí en un movimiento violento ocultando su rostro en el hueco entre el cuello y el hombro de Apos para no dejarle ver extasiado -Apos...- Jadeó dejando que su dulce aliento rozara contra la nívea piel de este, respirando agitado contra él, tal vez retorciéndose un poco contra él. Le gustaba infinitamente la sensación, aquel orgasmo fue una sensación que le inundó delirantemente hasta la médula.

*Era escuchar su nombre brotar de los labios de Wen lo que más placer le causaba... el saber que había logrado satisfacerlo de nuevo y ni qué decir que el sentirle dentro suyo. Estaba cálido donde su vientre. Sí, lo había despertado y recibía una exquisita recompensa por ello, esperaba el albino no lo recordara y terminase riñéndole por ello o definitivamente tendría un problema.

*Cerró los ojos tranquilo de eso, definitivamente un polvo era la mejor forma de empezar el día muy a su pesar de que él quería comenzar su día en una hora más pero en fin... Le besó la mejilla y salió con cuidado para recostarse a su lado tapándolo y abrazándolo bajo las sábanas -Ya, ahora déjame dormir...- Le dijo acurrucándose a su lado. (xD)

*-Mmh... -emitió suave, sintiéndole salir y luego taparle, para sonreír con gusto ante las acciones del albino, ligeramente divertido pero más encantado con ello, acurrucándose junto a Wen apenas dijese ello-. Gracias por la comida~ -dijo, aunque un tanto bromista, cerrando entonces sus ojos con esa sonrisa pícara.

*Le besó el hombro al escucharle, medio sonrió pero después de eso inmediatamente volvió a quedarse dormido como un muerto la hora que le faltaba de sueño, tenía que cobrársela pues debía tener la mente clara para sus malvados planes... Sonó el despertador justo a la hora que debía de levantarse y se levantó de un salto de la cama desnudándose rápidamente y metiéndose corriendo a la regadera, su idea era bañarse sumamente rápido para estar listo cuando llegara Abdel con su desayuno. Por lo que no le costó trabajo estar listo en dos minutos, ya sentado frente a la cama esperando su desayuno como todo un dios que era, con aquella aura imponente. Colocó una mano sobre los cabellos de Apos mirándole con una sonrisa divertida.

*Si algo tenía Apos era el que era toda una diva y, además, un vil gato. Dormía bien y profundamente, sin que nada ni nadie pudiera molestarlo a menos de que desearan terminar con la cara desfigurada por los rasguños, nadie podía molestarlo a menos de que fuera su amo y ahora que se daba un sueñito de belleza en esas estaba, al grado de ignorar por completo cualquier ruido que Wen hiciese, pero cuando el albino comenzó a acariciar sus cabellos, no pudo evitar sonreír y buscar un poco más de ese tacto, sí, precisamente como el felino en cuestión que aparentaba ser, estirándose sobre la cama con verdadera pereza, pero sin hacer absolutamente nada en contra de esas caricias que simulaban inocencia.

-Apos ¿Ya desayunaste?...- Le musitó mientras seguía acariciando sus cabellos, amplió una sonrisa al verlo con aquellos comportamientos de gato.

Abdel tocó con cuidado los portales de la habitación de Wen -¿Señor?- -Si Abdel, pasa...- Le dijo para después suspirar, este pasó de inmediato -¿Qué hay de desayunar pequeño?- Le dijo alegre sonriéndole de lado mientras miraba con curiosidad el carrito que traía lleno de comida. -Traigo algunos de sus platillos preferidos señor... puede elegir usted y mi señor Apos...- Le dijo amablemente haciendo una ligera reverencia. -Bien... ¿Apos?...-

*-Mgh... Tú me diste de comer -dijo, con ese tono perezoso antes de abrir los ojos, levantándose de inmediato medio cubierto por las sábanas, con el cabello desacomodado y emitiendo un suave bostezo, antes de sonreír y acercársele gateando. Sin embargo, fue entonces que la pequeña mascota humana de Wen hizo acto de presencia, por lo que se giró a ver, cubriéndose aún con las sábanas, echando un ojo al desayuno-. Wen, tú comes mucho -le acusó, mirándole, para sonreír de forma encantadora-. Yo estaré bien con lo que sea, sospecho que Wen se come el carrito -dijo, en tono de broma, para sonreírle al albino-. ¿Porqué no deja todo de una vez, ah?

*-¿Sí?... bueno...puede que coma algo variado pero no pienso comerme todo, a Abdel todavía le falta recorrer varias habitaciones así que bueno sólo déjame esas frutas con crema y la jarra de café, ¡ah! Y esos son ¿panes de dulce? Sí también déjalos, ese guisado de ahí tal vez también...sí creo que ya.- Le dijo según él iba a comer poquito, y se llevaba casi la mitad del carro. -Bueno, con permiso...- Le dijo ampliándole una sonrisa -Cualquier cosa que se le ofrezca llámeme, mi dios...- Le dijo humildemente para después hacer una ligera reverencia a Apos y salir de la habitación adorablemente con su carrito, Wen la verdad no pudo evitar mirarle el trasero e incluso por su mente pasó "Claro que se me ofrece algo...pero más tarde..." Pero obvio ni loco lo decía en voz alta.

*-Bueno, al menos dejaste la mitad a Lionel -dijo, divertido-. Entre él y tu se acaban todo, a veces me da lástima ese humano -dijo, aunque no fuese verdad, para dejarse caer sobre la cama, mirando a Wen-. No te lo vayas a comer con los ojos -refunfuñó, frunciendo los ojos a la par de que el menor cerraba la puerta, para darle la espalda en la cama y abrazar una almohada cerrando los ojos de nuevo.

*Wen rodó los ojos -Ya pues, lo siento...- Le dijo divertido mientras atraía su plato para alimentarse con su amada fruta, que vivía un romance con Wen desde ya hace unas semanas. Después de amanecer así ya varias veces uno empieza a necesitar más vitaminas y eso precisamente era lo que le sucedía, comenzó a comer sin siquiera voltearlo a ver hasta que iba a proceder a servirse su café con aquella jarra metálica flotando por los aires -¿Quieres café?- Le preguntó al fin.

*-Umh... -emitió al escuchar sus palabras, halando hacia sí las sábanas para cubrirse, acomodándose a sus anchas en la cama de Wen, dormitando a momentos, al menos hasta escuchar de nuevo la voz del albino, para levantarse-. Por favor -dijo, pasándose una mano por la cabeza y acomodándose el cabello así, antes de mirarle y sonreír-. Dime que al menos te desperté de una buena forma.

*-Mjm...- Asintió haciéndose el desentendido para que le molestara más mientras servía las dos tazas de café con precisión y hacía flotar la taza de Apos frente a él, procedió a beber su café tranquilamente -¿Le queda muy bueno no?- Le preguntó haciéndose el tonto ampliando una sonrisa después.

*-Y preguntas porqué hago mis berrinches -espetó, tomando la taza y llevándola a sus labios-. Es así como te gusta a ti... -le recordó, estirándose para alcanzar la crema-, te gustan los sabores fuertes, ¿no? -sonrió insinuante, tomando entonces el recipiente de crema y regresando, sentándose en la cama y vertiendo la crema en el café antes de probarlo, mas satisfecho con ello-. La verdad es que lo tienes muy bien amaestrado -comentó, dejando la crema de vuelta y levantándose con la taza en mano, para caminar desnudo antes de mirarle con una sonrisa-. Es tu mascota, después de todo -finalizó, antes de sentarse sobre un sofá, cruzándose de piernas y tomando algo más de café, mirando a Wen con una sonrisa traviesa.

*-¿Berrinches? ¿De qué hablas- Le dijo haciéndose el tonto como de costumbre para que no se enojara con él (Eso definitivamente no convenía) -Oh si me gustan los sabores fuertes y los hoyos extra- Le dijo divertido ampliando una sonrisa maliciosa antes de darle un sorbo a su café -Ah, si, lo mejor es que no lo amaestré yo. Ya venía así de fábrica- Le comentó repasándole con la mirada con agrado cuando se sentó en el sillón con aquella desnudez, si fuera por él Apos andaría desnudo por ahí para darle gusto a su pupila pero el problema era que no quería que nadie más lo viera así que eso no era una buena idea pero sonaba como un sueño lindo.

*-Deja de burlarte -exigió, sonriendo con sorna-, que a final de cuenta ese "segundo hoyo", como le has llamado, es tu favorito, ¿cierto? -rió-. Aunque no lo has estado tratando con gentileza, comenzaré a moderar las entradas si continúa así -le advirtió, haciendo un puchero y rodando los ojos al escuchar la nueva mención del humano-. Pues sabes escoger a tus mascotas... aunque no sé qué tan dócil he resultado para ti, pero por lo que veo eso es algo que te resulta conveniente, sobre todo siendo que lo disfrutas más aún cuando me miras así, ¿no? Para, que sufrirás una hemorragia y terminarás poniéndome a mi también.

*-¿Que yo te miro cómo?...- Le dijo volviendo a mirarle de aquel modo para después contestar a lo demás, había estado callado poniéndole atención, milagrosamente había terminado con toda su comida mientras este le hablaba. -Tienes razón...es de las mejores cosas que me han pasado en la vida- Dijo con neutralidad sin dejar de mirarle de ese modo que empezó a resultar lujurioso.

*-Te haces el tonto -le acusó, antes de levantarse y estirar su cuerpo con comodidad-. Bueno... supongo que deberíamos continuar con el día, así que si no te importa, planeo darme una ducha en tu baño -le informó entonces, sonriéndole divertido-. Y deja de hacerte tantas ideas... no me imagino cuántas tantas afloran cuando me tienes debajo, pervertido -se reía, pues era arma de doble filo, entonces entró al baño, pasando a abrir la regadera.

*"Sí...es bueno que ya te imagines que imagino cosas terribles..." Pensó para sí mientras le observaba perdido en sus alucinaciones, sí, ahí era cuando comenzaba a pensar que quería follárselo con ropa de chica, le pediría a Abdel que obtuviera ropas a su talla y por supuesto a gusto de Wen...pero en fin era mucho divagar en locuras. En cuanto lo vio entrar en el baño tuvo ganas de...olvídenlo! Él no era de los que se quedaban con las ganas, pensando eso ya estaba abriendo la puerta del baño y metiéndose cerrando con seguro después -No debiste mencionar las ideas...- Le dijo mientras le miraba y le sonreía de lado, tenía pinta de depredador ansioso, esperando a su reacción...

*No había podido evitar reír al entrar al baño... su Wen no tenía remedio, eso quedaba claro. Dejó prepararse al agua durante unos instantes y apenas se dispuso a entrar al agua, escuchó la puerta y se giró con curiosidad, para sonreír complacido al escuchar las palabras del albino. Sonaba realmente incitante y era algo irrechazable para él, al menos, así que estaba preparado para las ideas de Wen. -¿Por qué? -cuestionó divertido-. ¿Te pone que quiera cumplir tus deseos, Wen? -indagó tentativo, con ese tono sensual que le nacía del alma cuando del mayor se trataba.

No había podido evitar reír al entrar al baño... su Wen no tenía remedio, eso quedaba claro. Dejó prepararse al agua durante unos instantes y apenas se dispuso a entrar al agua, escuchó la puerta y se giró con curiosidad, para sonreír complacido al escuchar las palabras del albino. Sonaba realmente incitante y era algo irrechazable para él, al menos, así que estaba preparado para las ideas de Wen. -¿Por qué? -cuestionó divertido-. ¿Te pone que quiera cumplir tus deseos, Wen? -indagó tentativo, con ese tono sensual que le nacía del alma cuando del mayor se trataba.

*-Pero a ti te pone cumplirlos...tengo buenas ideas siempre...- Me dijo acercándose a él, acechándolo, capturó sus labios con cierta violencia para darle un beso que justo en lo mejor interrumpió, al propósito para hacerlo desearle -¿Cómo te pone más? ¿Con ropa o sin ella?- Le preguntó por supuesto refiriéndose a él, ya que ya se había vestido, pero no le importaría mojarse, todo fuera por tirarselo en la regadera.

*-Solo las tuyas -accedió, sintiéndole acercar y sosteniéndose de inmediato de él, con fuerza humana, para corresponder a ese fuerte e imponente beso, interrumpido por él, haciéndole ansiar-. ¿Debería escoger? -cuestionó-. Con ropa... sin ella... el resultado es el mismo -tanteó divertido-. Déjala... no me importa -agregó, antes de halar con él hacia el agua, apegándolo a su cuerpo.

*Se dejó llevar por el rubio hasta la regadera y comenzó a besarlo con desesperación mientras sus manos le pegaban a él con brusquedad jalándole de la cintura, el cierre de su pantalón se abrió por arte de magia (o más bien, magnetismo), mientras le devoraba los labios con deseo, aquella agua resbalaba por sus cuerpos mientras Wen comenzaba a disfrutar del húmedo cuerpo de Apos.

*¿Cómo es que no era en contra de las leyes de la realidad el que existiera una escena tan erótica? El agua humedeciéndoles, con la situación más resbalosa de lo que se pudiese esperar y un calor personal que inundaba a cualquiera. Y eran esos besos llenos de desespero lo que ponía aún mejor el ambiente, desabotonándole la camisa a la fuerza para tener tan solo un poco más que tocar.

*Se separó poco a poco y le miró con detenimiento acomodándole un poco el cabello al rubio para verle mejor, para contemplarle mientras aquellas finas manos le tocaban, con la otra mano comenzó a juguetear con uno de sus pezones, quería que le pidiera más, que actuara a voluntad, quería complacerle también tal y como él lo hacía. -Tengo la disposición de que me pidas lo que quieras- Le dió un beso corto y continuó -Tu dios te está dando una concesión...- Le musitó al oído besándolo después mientras la mano que se posaba en la cabeza de este se deslizaba hasta sus gluteos.

*Estaba seguro que ni en las ideas más locas se le podría pedir a Wen que cumpliese un deseo tan descabellado. Una sonrisa llena de sorna de le dibujó cuando lo observó a al rostro con ese detenimiento y no pudo evitar jadear ante el toque sutil del albino, sosteniéndose con él usando algo de fuerza para mantenerlo cerca mientras le hablaba y disfrutando de ese fugaz beso que vino y fue.

*-Solo quiero satisfacer tu deseo -prometió, antes de arrebatar de sus labios un rudo beso, enredando entonces los cabellos del mayor con sus dedos y bajando una mano por su pecho, por su toráx, para alcanzar y desabotonar ese botón que estaba demás en su pantalón, metiendo esa mano para acariciar lento, asfixiándose con el beso que él mismo demandaba continuar.

*El tono sensual de parte de Apos inundó sus oídos por un momento de un modo delicioso, porque él era tan perfecto...correspondió con fiereza al beso del de piel nívea, devorándolo de un modo delicioso mientras sus manos se paseaban por su cuerpo comenzando a bajar peligrosamente hasta su miembro, una mano se posó en su cintura y otra rozó como no queriendo la cosa en la hombría de este con cierta sensualidad en sus toques.

*Apenas necesitó un poco de aire separó sus labios de los Wen a momentos, sosteniéndole de la espalda y metiendo entonces su rostro en su cuello, buscando así que sus labios tocaran la piel del albino. Le propinó un par de mordiscos en el cuello y al final terminó dejándole una marca que quién sabe cuánto tiempo estaría ahí, tampoco era como que le importara, era su sello a final de cuentas, ¿cierto? Jadeó apenas cuando le sintió acariciar su entrepierna y se estremeció un poco para Wen, emitiendo un quejido a su oído entonces.

* Se dejó hacer gruñendo un poco al sentir como le hacía aquella marquita, le daba igual, la verdad es que si Lionel se enojaba o no era algo que poco le importaba. Tomó el miembro de Apos con fuerza y apenas si comenzó a mover su mano, para capturar los labios de este con esa locura que se apoderaba de él en cuanto comenzaba a torturar de ese modo al rubio...oh si, le encantaba que sólo gustara de complacerle todo lo que quisiera... -Apos...ya estas poniéndote duro...- Le musitó al oído excitado, jadeando lentamente.

*Se deshizo por completo... que el agua corriera por su cuerpo solo significaba que la situación resultara más caliente, pues estaba resbaloso y húmedo, acompañado por esos tocas de las manos cálidas de Wen... toda una porno, de hecho, eso era lo que parecía la extraña relación de estos dos y, al escuchar su voz, solo pudo sonreír con sorna, encantado pues sabía que no era el único. -Tú me pones así -respondió, antes de obsequiarle un jadeo profundo, intencional y aunque fuese fingido salió justo con la carga de morbo que él deseaba... exquisito, para el deleite del mayor.

*Wen apenas si pudo contener un gemido excitado al escucharle, le ponía demasiado el hecho de que aquella voz tornara esos tonos, jadeó nuevamente pero esta vez pesadamente, estaba intentando no arruinar la diversión y no adelantarse a lo que sucedería. -Ahh...me gustas tanto...- Le musitó mientras comenzaba a besar el cuello de este, el agua corría por sus cuerpos de modo que eso le ponía más. Retiró su mano del miembro ajeno para comenzar a frotarse contra él para que pudiera sentir también lo duro que estaba.

*-Oh, Wen... -musitó con delicadeza, a sabiendas que bien surtía efecto en el albino y eso significaba, definitivamente, más placer para su persona. Cuando le escuchó tan solo pudo sostenerlo, arrastrando sus labios sobre la piel de su rostro y buscando algo que morder con suavidad-. Estás tan duro... umgh... te deseo -dijo entre jadeos, moviéndose igual contra él para sentirle más intensamente y, de hecho, el que hiciera eso, que jugara con él, le hacía sentir unas ansias indescriptibles que le robaban aún más jadeos... terminaba siendo un arma de doble filo-. ¿Qué... me vas a hacer? -preguntó, porque era obvio que el albino tenía algo planeado, o eso le parecía.

*Le escuchaba mientras se movía contra él para calmar sus ansias y entonces amplió una sonrisa maliciosa -Voy a hacértelo hasta dejarte inconsciente...espero no tengas problemas con eso...- Le musitó al oído mientras sus dedos se deslizaban entre sus piernas sumergiéndose en aquella cavidad que tanto le gustaba. Esperaba poder escucharle nuevamente esta vez más enloquecido, podía sentir como ya lo estaba pero no al punto que él deseaba...

*-Asegúrate de no matarme -pidió, sonriendo-, que sería una pena... abandonarte tan cruelmente -se rió suave, para lamer sus labios con delicadeza antes de sentirle deslizar sus dedos-. Amh... Ween -gimió ronco a su oído, aferrándole con delicadeza. Pero más le valía no lastimar esa cavidad o definitivamente se sentiría como si el rubio hubiese muerto... no le daría esos encuentros en un tiempo.

*-No, no...Sabes que...tendré cuidado...- Le musitó sin poder soportarlo más y le dio la media vuelta, poniéndolo justamente contra la pared del baño dejando que el agua tibia corriera por su cuerpo, con su manejo del metal ya había nivelado el agua de tal modo que este no muriera de frío ahí...y para tener más tiempo para torturarle. se abrió el botiquín del baño de repente y entonces salió una caja de él que seguro tendría algo de metal dentro -Mi sorpresa no podría decírtela...iba a dejarte conocerla hace un momento pero...pensé que debía esperar, más sabes muy bien que eso es lo que más trabajo me cuesta...- Le musitaba mientras se pegaba contra él esta vez rozando su erección contra su estrecha entrada mientras tomaba su miembro con fuerza alejándose de aquella cavidad -...¿Quieres saber de que se trata?...- Le musitó mientras le masturbaba, torturándole de poco en poco.

*Terminó pronto con sus manos contra la fría pared de azulejos, mientras el agua tomaba una calidez que afectaba más en el calor interior que ya tenía. Sonrió a escucharlo, para mirarle sobre su hombro-. ¿Vamos a jugar? -cuestionó inocentemente, estremeciéndose al sentirle, más aún ante aquellas atenciones-. Dímelo... quiero saber con qué deliraré de placer ahora -sonrió entonces, aquejando.

*Había que aceptar que a veces tenía buenas ideas incluso en cosas en las que no debería tenerlas. Así que aquello no le habría de costar trabajo -Siii...vamos a jugar y te va a gustar mucho ¿Sabes?...- Le musitó mientras con un pie comenzaba a empujar el pie ajeno para que abriera un poco las piernas. Entonces al fin aquel objeto salió de la caja apenas con una ligera intención de Wen, e hizo llegar ese objeto metálico hasta pegarse a la mejilla de Apos, era un vibrador totalmente de metal para comodidad y manejo del peliplata, le mordió el lóbulo con una carita de niño travieso -¿Ah que te gusta?...¿mhm?- Le musitó tomando con violencia la cintura de este y comenzando a presionar con su miembro en la entrada de este empezando a entrar de forma muy forzada -¡Mghm!...- Gruñó excitado restregándose un poco contra el cuello ajeno.

*-¿En serio? -indagó no muy confianzudo, estremeciéndose aún por sus atenciones y abriendo las piernas cuando él lo requirió, aunque al sentir el metálico objeto contra su mejilla no pudo evitar reír ronco-. Me gusta más sentirte a ti -respondió, con una sonrisa traviesa-, pero aceptaré... lo que desees -prometió, aunque el movimiento continuo fue demasiado brusco, por lo que se quejó-. ¡Amgh...Wen! -exclamó, sonrojando apenas por el placer que ese dolorcito en su cavidad le causaba, sosteniéndose entonces de la pared y pegando su frente a esta que aún yacía fría y que dudaba perdiera ese aspecto-. Estás tan duro... mgh... -seguía siendo una zorra a final de cuentas, le encantaba el serlo de hecho.

*-Shh...Eso yo lo sé mejor que nadie...pero quiero experimentar ¿Qué no puedo?...- Le musitó divertido mientras seguía forzando su entrada, a pesar de repentino que fuera aquello trataba de ser ligeramente cuidadoso para no lastimarle. Aquella cosa metálica fue hasta en medio de las piernas de Apos y se deslizó sensualmente por su pierna para después posicionarse en la otra cavidad del rubio. Wen apenas si gruñía bajito intentando calmarse, ya casi estaba totalmente dentro.
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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Mar Jul 12, 2011 3:43 pm

-Wen -susurró, con esa sonrisa traviesa y pervertida que le correspondía-, este cuerpo te pertenece... puedes hacer lo... que quieras -le hizo saber, queriendo despejar por completo sus dudas al respecto que de hecho seguramente no tenían gran reelevancia para su imáncito, más tenía que sostenerse de la pared para contrarrestar la fuerza de Wen, estremeciéndose suave por el tacto frío del metal, al menos hasta que buscó penetrarle, lo cual le hizo sostenerse con más fuerza aún-. ¡Amgh... ! -gimió, arrastrando los dedos sobre la pared y recargando su rostro en el azulejo, comenzando a moverse contra las caderas del albino para lograr tenerlo más dentro.

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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Sáb Jul 16, 2011 2:36 pm

Le escuchó perdido en aquel cuerpo que le hacía pecar en todas las formas posibles, adoraba a Apos, lo adoró desde la primera vez que lo vio y el hecho de que le profesara con tal actitud sumisa que ese cuerpo le pertenecía le hacía vibrar por alguna extraña razón. Comenzó a besarle apasionado mientras aquel objeto metálico se adentraba en él poco a poco al igual que la hombría de Wen, una de sus manos se coló en la cintura ajena y la otra se entrelazó en los finos dedos níveos deteniendo su avance por el azulejo -Te quiero...- Le musitó entre jadeos al separarse de él, era la primera vez que se lo decía seguramente, pero estaba convencido de que necesitaba decírselo por lo menos una vez... Estaba tan embriagado adentrándose en su ser que esperaba que por lo menos si no lo creía lo atribuyera a las sensaciones de ahora.
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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Mar Jul 19, 2011 3:10 pm

-Mgh... aonh... We... en -decía bajo, sintiendo el cómo su entrada era golpeada repetitivamente, el cómo ambas cavidades eran profanadas a deseo de su deidad. Se perdía en ello, en el placer que le obsequiaba, se dejaba a deseo del albino, sintiendo en algún momento sus labios y sin la más mínima capacidad de negarse a esos deseos. Lo veneraba o lo amaba o lo que fuera, igual no podría vivir sin lo que ahora tenía a su lado, la mejor decisión de su vida había sido quedarse con él en definitivo. Una de las manos de Wen le sostuvo de la cintura, lo que le hizo sonreír mientras que la otra tomaba su mano, la cual sostuvo con fuerza, aferrándose. Se quedó embelezado, mirándole cuando se separó por un segundo, aunque sus palabras interrumpieron el rumbo de sus ambiguos pensamientos, dándole una sorpresa... por más simple que pudiesen ser esas palabras eran algo que no se esperaría de Wen, se sentía incrédulo a ellas y deseaba no prestarles atención por ese momento pues... significaba mucho aunque no lo quisiera, siendo Apos quien era el que su amo le dijera eso le azotaba... alcanzó de nueva cuenta sus labios con fuerza, deborándolos ante la fiereza de ese beso, no pensaría nada, solamente lo complacería... un impulso quizá aya sido, pero estaba decidido a no ignorarlo tanto como a no sobrestimarlo.

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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Mar Jul 26, 2011 9:15 pm

Comenzó a moverse en círculos dentro de él mientras aquel objeto metálico seguía penetrándole sin más, se separó de sus labios para gruñir, era demasiado el placer que el rubio le hacía experimentar, no podía soportarlo, perdía la cabeza fácilmente, ni siquiera se percató de que este no dijera nada ante aquellas palabras que habían escapado de él -Nghnahh!! ...Apos...- Gimió aquel nombre entre sus delirios para después comenzar a envestirle con más fuerza, subiendo la velocidad y la profundidad de sus movimientos, cerrando los ojos con fuerza mientras su agitada respiración entre jadeos intentaba hacer llegar el poco oxigeno que podía captar a sus pulmones.
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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Miér Jul 27, 2011 12:09 am

*Se quedó sin aire gracias al propio beso... apretó con mayor fuerza la mano de Wen ante aquél dildo que entraba en su cuerpo cada vez más, tomando lentamente el calor del cuerpo del rubio. Sonrió agradecido de que borrara de su mente lo recién dicho y que lo llamara con tal deseo, lo cual le fascinaba más aún... mas al sentirle se retorció completo, volviendo a la posicion de antes.

-¡Amgh, Wen, Wen! -llamó a su amo, sosteniendo aún más fuerte su mano y sonriéndole al notar que buscaba aire-. Re...cuerda... debes... dejarme... incon...ciente -dijo, travieso, para responder a sus movimientos sin importar la rudeza que esto pudiese tomar, chocando así sus caderas contra las de su Dios y jadeando por ello.

*Wen comenzó a envestirlo con más ira, y al escucharle no pudo evitar excitarse más, haciendo que aquel objeto metálico tomara un ritmo algo frenético en aquella cavidad, sus gruñidos no los podía evitar debido a que contenía los gemidos que querían escapar de su garganta, aún así uno que otro se dejaba esccuhar con el nombre ajeno muy a pesar de sus esfuerzos. Le lamió el cuello con sensualidad para después morder su lóbulo con algo de fuerza mientras seguía envistiendole de tal modo contra los azulejos, la mano en la cintura ajena se dirigió instintivamente al miembro del rubio tomandolo con brusquedad para aumentar su placer y hacerle llegar a uno de los orgasmos más magníficos de ese día. Cada vez deseaba más escuchar aquellos gemidos de su garganta llenar sus oídos con aquella melodía.

*Conocía a Wen... sabía que lentamente iba perdiendo la cordura con su persona, que el escucharlo le fascinaba, que se perdía en sus gemidos y eso es lo que más le gustaba... ahora, eso sumado al entrar del juguetito metálico, lo haría derretirse. El sentir la lengua de Wen también le descontroló, aferrando cada vez más su mano. Bueno que se limitaba a la fuerza humana, que si no seguro ya le hubiese roto algún dedo a Wen. Al sentir la mano de Wen en su miembro, un gemido profundo se le escapó y retrocedió un poco, para recargar su espalda en el pecho de su imán y, sin soltar aún su mano, llegó la libre a sostenerle de la nuca, aferrándolo así mientras que incontables gemidos se le escapaban... con Wen, para Apos no existía el control.

*Este se dejó atraer tomando sus labios de forma salvaje mordiendolo entre su desesperación de terminar, estaba tan excitado per podía sentir esa sensación aproximarse, aquel gemido definitivamente terminó por romper su cordura, comenzó a masturbarlo con rapidez dejando escuchar algunos gemidos que se le escapaban entre el beso sin dejar de penetrarle tan insistentemente. -Apos...ahh!- Tuvo que separarse, tan cerca...pero esperaba que el rubio se viniera primero, tenía que disfrutar aquella presión en su interior, sí, que terminara de perderle.

*Una sonrisa se le dibujó al sentir a Wen atraerlo así, emitiendo un jadeo ante la mordida, ante la forma en que le atendía y a la vez golpeaba en su interior con insistencia, ya ansioso. Era suficiente por esta vez, que aún continuaba seguramente, bueno, conociendo a Wen así debía ser. Aún con el agua corriendo por sus cuerpos, lo cual lograba la escena aún más excitante, le encantaba por supuesto y al sentir la ausencia de sus labios casi le riñó, pero ya no podía más... hizo la cabeza al frente dejándola caer y emitiendo un largo y profundo gemido, llevando la mano libre a la pared para sostenerse y apretando la mano de Wen con fuerzas mientras que todo su cuerpo se tensaba... el orgasmo, lo que Wen quería. Se corrió y todo su interior se contrajo... para él, claro.

*-AHH!- No pudo evitar gemir ante aquello, sus gemidos hicieron eco en las paredes del baño lo cual era muy sexy, siguió un poco más hasta que aquellas paredes apretadas contra él terminaron por vencerle y se vino en una fuerte envestida contra el punto más sensible dentro de Apos, no pudo evitar pronunciar su nombre, venerandolo también en ello -Apos...- Buscó sus labios besándole esta vez con más romanticismo después de ese clímax, aquel objeto metálico resonó al caer al piso pero no le importó.

*El que les escucharan no sería nada nueva así que le tenía sin cuidado... ya todos se habían quejado de las pesadillas así que menos le importaba. Los gemidos, los jadeos, todo tipo de sonido erótico o quejido resonó en la habitación, sin censura, sin que las paredes representaran un límite. Esa último embestida le causó un asombroso placer a pesar de ya estar en pleno orgasmo y el escuchar a Wen pronunciar su nombre siempre era un placer. Ya cuando Wen le buscase, le tomace los labios, le era imposible negarse a ello. Correspondió con el mismo gusto y se sostuvo de él con gusto, ignorante de aquél juguete que ya no podía seguir insistiendo con él, olvidándose de absolutamente todo en los labios de su deidas... el excelso final.

*Se separó de él por un momento dandole la media vuelta y presionandole contra los azulejos besándole con más intensidad mientras sus manos recorrían su torso poco a poco, estaba convencido de que nunca en su vida le había dicho a nadie que le quería, y ahora no recibía respuesta no sabía como tomarlo, no le sorprendió ya que por nunca usar esas palabras no estaba seguro de cuál era el modo correcto de responder a eso. Pero estaba seguro que de ningun modo podían ignorarse de un Dios ¿o sí?


Última edición por Eiri_House el Miér Jul 27, 2011 11:44 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Miér Jul 27, 2011 1:46 am

De un momento a otro las frías paredes de azulejo golpearon con su espalda y los suaves labios de Wen atraparon los propios en uno de esos rudos besos... ¿cómo negarse a ellos cuando los adoraba? Casi los deboró en respuesta a él, mordisqueando suavemente y aferrándolo contra su cuerpo al rodearlo grácilmente con sus brazos delgados, sonriendo ante el mayor mientras más lo acercaba a su cuerpo y regresando un poco a conciencia... le había dicho que le quería, era verdad, pero ese no era momento para una conversación romántica-dramática de la que seguramente en breve se arrepentiría. Se aseguraría de recordarlo después de jugar para hablar al respecto que, aunque Wen no resultaba un hombre de muchas palabras y a él mucho menos le gustaba tratar temas de esa índole, el que se trata de su Dios significaba darle ese tipo de importancia.

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MensajeTema: Re: Acosando a tu dios [+18]   Sáb Jul 30, 2011 12:44 pm

Se separó después sin deseos de más, sus ansias se habían cubierto por completo y ahora estaba conforme por lo que sencillamente se bañó en cuestión de segundos y salió de la regadera dejando al rubio ahí, tenía cosas que hacer y Kappe no se mandaba sola, había muchos mutantes que pese a su benevolencia abusaban de las concesiones que él les brindaba con tanta voluntad, merecían ser castigados por su santa mano por lo que debía estar al mando de todo aquello ahora mismo. Él y Lionel debían atender cuentas pendientes con uno de esos mutantes estupidos que jamás verían la grandeza de tenerle cerca.
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