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 Las XV primaveras~ ||MD||

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Eiri_House
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Mensajes : 333
Fecha de inscripción : 19/02/2011

MensajeTema: Las XV primaveras~ ||MD||   Mar Ene 17, 2012 12:50 pm

Eiri House: (+) Wen, (~) Pj aleatorio
(*) Ella
(#) Sou-chan




*El rubio estaba que echaba humo... hace unas semanas había hablado con Apos, el mayor y él se habían emocionado a tal grado por el siguiente cumpleaños de Altaír que, bueno, cumpliría 15. Apos le había tomado tal cariño a Altaír que le veía casi como el hijo que seguramente nunca tendría. Era caprichoso, exigente, pero más que nada encantador y le fascinaba.

En fin... el rubio de largo cabello estaba fúrico por una simple razón: Wen se había comprometido a ayudarlos, tanto a él como a Apos, pero no estaba moviendo un ápice y la fiesta, se supone ¡Era ese mismo día! ¿Cómo se atrevía a hacerle esto? ¡Era una Deidad! No podía ir prometiendo cosas y no cumplirlas, eso arruinaba con toda su imagen... E irrumpió en el salón, donde Apos ya estaba.

-¡No es justo! -exclamó, lloriqueando-. ¡Mi señor lo prometió y no lo ha cumplido! -frunció los labios, estirando los brazos hacia abajo y empuñando sus manos mientras sus pupilas se humedecían-. ¡No me haga esto, me lo prometió!


+Wen estaba haciéndose tonto en su trono real riéndose a carcajadas de estar juzgando humanos en kappe, cuando vino "el niño berrinchudo" como lo llamaba Cain no pudo evitar cambiar su expresión a una sorprendida. Volteó a ver a un lado suyo donde Aidan compartía su diversión y ambos se quedaron serios intentando contener sus risas.

~Cain negó con la cabeza desviando la mirada sin entender porque jugaban tanto con el pobre chiquillo.

+-¿Pero que acaso indiqué cuando lo cumpliría? Deberías tener más fe en mí, me ofendes...- Le comentó haciéndose el digno, por algo tenía a ese par a su lado y no nada más era para torturar humanos, pero era algo que no le diría hasta que hicieran más berrinche él y Apos.

*-Sí lo dijiste -respondió Apos, muy en su seriedad, parado rígidamente a un costado del grupito de tontos expectantes, para cruzarse de brazos-. Le prometiste a Altaír que todo estaría listo para hoy, me prometiste incluso a mí que lo harías y sabes perfectamente que me gusta que me cumplas tus promesas, Wen -espetó el rubio, mirándole por el rabillo del ojo-, que ya sabes, cariño... si empezamos a con esos jueguitos a ti tampoco te sale tan barato -siseó, para andar a con Altaír y pararse detrás de él, colocando ambas manos en los hombros de este-. ¿Nos vas a defraudar nada más así? ¿Tú, Wen el "Todopoderoso"? ¿Nos echarás en cara cuán fraude puedes llegar a ser? -desafió-. Creo en ti... pero no me hagas perder mi fe porque no la vas a recuperar -dijo, con frialdad, molesto de por sí.

A: -¡Nos lo ha prometido, mi señor! -agregó él, tomando las manos de Apos-. A mí y a Apos... Y juró cumplirlo... ¡Usted es un Dios y me está defraudando! -lloriqueó, para darse la vuelta y abrazarse a Apos, aferrándolo y miranda a Wen sobre el hombro, con los ojos llorositos, frunciendo fuertemente los labios-. Me iré con Apos si no lo cumple...

+Wen amplió una sonrisa divertida -No, sino me lo piden bonito olvídenlo, un Dios no se mueve por...simples caprichos- Les dijo subiendo la mirada y poniéndose serio haciéndose el digno.

~Aidan le miraba divertido, podía notar ese increíble aire familiar entre ellos y eso le daba mucha gracia por la extraña familia que formaban siendo Wen tan autoritario era movido con facilidad por ese par.

*-¿Eso significa que no te importaría dejarme ir así nada más? -cuestionó el rubio de corto cabello, repentinamente indignado-. ¿Que no te mueves por capricho? Si eres un capricho solo... además, creo que ya te lo pedí de una forma lo suficientemente "bonita" aquella vez, ¿no? Que hasta cediste sin medio esfuerzo y a pesar de ello te di un poco de placer... no me ofendas con esas tonterías Wen, podrás ser mi Dios, pero también soy quien más cerca está de ti -espetó, sosteniendo al niño igualmente-. Te lo pediré, una vez más, de la forma más "bonita" que me cabe justo ahora... ¿podrías, por favor, cumplir con tu palabra? Siendo que no solo me lo prometiste a mí, sino que también a Altaír...

A: Por su parte, el rubio miraba la casi discusión muy en sus asuntos bajo la protección de los brazos del mayor, mirando tristemente a Wen. En cuanto Apos terminó de hablar, se separó momentáneamente de él y corrió al trono de Wen, hincándose a sus píes y posando su cabeza sobre el regazo de este, mirándole de una forma encantadora y olímpicamente dulce.
-Apos se ha molestado -dijo, con ese tono aniñado que ponía-, y ha sido porque mi señor nos ha prometido algo y no lo ha cumplido... "mamá" se lo ha pedido otra vez, mi señor, así que, por favor -dijo, cerrando los ojos y acurrucándose tal cual una mascota-, cumpla con su promesa y complazca nuestro capricho por ahora. "Mamá" dijo que estaba feliz de esto y que haría lo que fuera por usted.


+Este suspiró y ya iba a negar aquella petición pero entonces Altaír hizo ese gesto encantador que hizo que al fin diera la señal a Cain y a Aidan de que dejaran aquella ilusión global del castillo para dejar que le vieran como era realmente estaba totalmente adornado de gala como si todo estuviera hecho de cristal, y había un enorme pastel en el centro de la pista junto con una caja muy grande que era el "humilde" regalo de Wen para su pequeño que prácticamente ya era el adoptado de la deidad, y es que según le había dicho Apos tenía también aquel rasgo que le hizo idolatrar a su rubio tanto como a si mismo, por lo que gustosamente le adoptaba (y quizá en un futuro muy lejano) tener un hijo con características tan perfectas.

Le lanzó una miradita a Apos como indignado de que hubiera dudado de él y claro que esperaba una complaciente reconciliación más adelante, ya que no había sido sencillo tener en movimiento a todo el castillo una noche antes, incluso él había tenido que estar acomodando adornos en ese maldito castillo...pero en fin, esperaba que lo que habían ideado les pareciera lo bastante bueno para que no le molestaran más. Los invitados llegarían más tarde...que claro estaba que serían los habitantes de Kappe y estaban obligados a verse decentes ese día.


*ALTAÍR: Apenas hizo aquél gesto, Altaír le miró con confusión, pero cuando notó cómo estaba excelsa toda la decoración, sus ojos casi brillaron y se levantó de inmediato, para saltar entonces sobre Wen dándole un fuerte abrazo, con fuerzas.
-¡Oh, mi señor, muchísimas gracias! ¡Ha cumplido su promesa! -se alegró, lo soltó y miró una vez más a su alrededor-. ¡Iré a prepararme y a asegurarme de que todo esté perfecto! Muchas, muchas gracias, mi señor -dijo, antes de andar a correr para la cocina.


APOS: Apos había visto la tierna escena de Altaír, definitivamente ese chico poseía gran cantidad de aspectos de su persona, lo cual le encantaba: sí, definitivamente era como el hijo que, probablemente, nunca tendría, lo cual le fascinaba. Cuando el menor logró lo que quería una sonricita arrogante se le dibujó a Apos y, ante la mirada de Wen, tan solo pudo esperar a que el menor terminase de agradecerle para acercarse a él. Se recargó contra su trono y le rodeó del cuello con ambos brazos, inclinándose a su cuello.

-Gracias -musitó a su oído, antes de plantar un beso en su cuello-, me alegra que lo hayas cumplido... prometo satisfacer cualquier deseo esta noche -comentó, divertido, antes de moverse al frente de Wen y recargar sus manos en las piernas de este, de forma bastante peligrosa según donde se situaran-. Dime... ¿debería quedarme con la pinta de "mamá" y usar un elegante vestido? -bromeó, aunque a la vez lo decía bastante en serio-. Por, en realidad, no será la primera vez que lo hago... ¿cómo deseas verme esta noche, mi vida?


+Wen miró complacido el arrebato del pequeño rubio y sólo asintió dejándolo ir, suspirando y rodando los ojos después de eso. Miró a Cain y Aidan significativamente para que se fueran y se retiraron haciendo una reverencia sin decir palabra, así le gustaba ¡Que obedecieran rápido! Eran sólo mero instrumentos de su obra. Recorrió con la mirada totalmente complacido a Apos que le dijo tales cosas y antes que nada tuvo que reclamarle el que no haya tenido fe en él desde antes -Primero...creo que has sido un devoto muy desobediente el día de hoy...no sé si debería castigarte o castigarte no castigándote...- Le comentó con cierta ironía en su grave tono de voz tan varonil dirigiéndole una peligrosa mirada con sus grises orbes. Después le tomó de la cintura con fuerza acercándole con violencia a él y besó sus labios en un breve contacto para después negar con la cabeza -Quiero que te vistas demostrando lo que eres, no te vistas como chica sólo porque yo te lo pido mi voluntad es la tuya en ese aspecto...me gustas por ser tu, te conocí libre, soy tu deidad pero ni tu deidad desea cambiarte, no dejes que nadie lo haga. Lo que decidas cómpralo no importa lo caro que sea me da igual...-

*Apos le tenía regala una preciosa sonrisa, traviesa y seductora, lista para cualquier deseo de su amo y señor. Lentamente fue colocando sus rodillas en los costados de las piernas de Wen para hincarse en su trono, justo sobre él. Ni que fuese la primera vez que lo hacía, ¿no? Y se acercó un poco a su rostro, pero al escucharlo hizo un puchero y puso cara de perrito castigado.
-Aoww... No hables así -suplicó, colocando sus manos en el pecho de Wen y recorriéndolo lentamente-, tus castigos son innecesarios, siempre seré tuyo, en cuerpo y en alma -le juró, para sentir cómo jaló de él y corresponder al beso llevando una mano a su cuello, separándose sonriendo y sentándose en su regazo para mirarlo a los ojos mientras hablase, sin soltarlo-. Pero seré lo que tú pidas y desees solamente -respondió, con una sonrisa autosuficiente. Se acercó al rostro de Wen una vez más y lo besó suavemente-. Si eso es lo que quieres que así sea... pero no me gustan muchos los trajes, así que estaré a mi antojo. Prometo lucir irresistible para ti, mi Dios -tentó, con su tono lento y suave.


+El peliplata le mordió el cuello sin poder soportar mucho el tenerle tan cerca sin hacerle nada, abrazándole apasionado contra él mientras este hablaba, le besó interrumpiendo sus palabras para seguir escuchándolo mientras acariciaba su espalda como siguiéndole la corriente, cuando calló al fin pudo besarle con profundidad como deseaba, era un impulso que le surgía cada que lo veía no podía evítalo, era lo que más trabajo le costaba contener de sus reacciones. -Mjhm...Lo que hagas me encanta no importa...- Musitó cerca de sus labios -Mientras seas mío, sólo mío...la droga de tu deidad... ¿Porqué no usas las joyas que quizá, casualmente, encuentres en tu habitación en cuanto subas, mhm?- Le dijo con cuidado al oído mordiendo su lóbulo al terminar de hablar.

*Apenas se sintió deshacer en sus brazos con esa dulce mordida en su cuello y terminó restregándose contra Wen, abrazándolo con placer. El escuchar sus palabras era lo mejor que podía hacer en sus tiempos libres. Siempre resultaban... gratificantes. Bueno, era lo segundo mejor, lo primero ni se diga ! Lo besó casi con el mismo empeño que él y sonrió para él, dejando suaves besos sobre su piel.

-¡Oh, Wen! -exclamó encantado, sonriendo divertido y dejándole un enérgico beso en los labios-. Tendré que buscar algo que le quede a juego... Gracias -susurró contra sus labios, recorriéndole con sus manos-. Será una noche magnífica, te apuesto... Recompensaré todo tus esfuerzos, lo prometo.


+Este le sonrió divertido al escucharle y le correspondió el beso apoderándose totalmente de este contacto para después dejarle que continuara lo que estaba diciendo -Más te vale que esa promesa sea cierta...me muero de ganas...- Le musitó dejándose hacer dejando un tono sensual en sus palabras, le recorrió con la mirada deseoso pero no podían, si lo hacían pudiera que hasta la fiesta se perdieran, Wen no iba dejar ir a Apos nada más con una vez de darle gusto...para nada, por eso debía dejar aquellas ideas para después. -¿Sabes que te tomaría aquí mismo si se me diera la gana cierto?- Le preguntó sonriendo con cinismo -Pero lamentablemente deberé dejar que te arregles, lo cual aumentará mis ansias...- Le musitó al oído mientras una se sus manos se deslizaba desde su cintura por su cuerpo hasta delinear el labio inferior del rubio con su pulgar, sólo para tentarlo un poco, le gustaban esos juegos, podía hacerlo todo el día.

*Esas palabras, viniendo de los labios de Wen, no eran para nada nuevas. Pero, como siempre, lograban un efecto superior al deseado. Una sonrisa traviesa se le dibujó porque, de hecho, perfectamente sabía que era en serio lo que el moreno le decía, pero advertía la continuación de sus palabras, acariciando lenta y tentativamente su cabello mientras le escuchaba, dejando un beso sobre su piel.

-Guardémoslas un poco más -ofreció, para sonreírle y besar su pulgar con suavidad-. Me encargaré de estar completamente preparado para ti cuando lo desees... solo démosle al niño lo que nos pidió y ya verás que todos tus deseos se harán realidad -rió, para besarle en la comisura de los labios y sonreírle, levantándose con un paso felino.


+Hizo un mohín cuando le escuchó no quería que se alejara de él pero debía dejar que lo hiciera, finalmente asintió forzado y suspiró recuperando la compostura sin problema alguno -Anda pues...que yo intentaré verme decente...- Le comentó sin quitar la mirada de las delirantes caderas ajenas, ah como le gustaba...

Tuvo que ir a prepararse para la fiesta, no bromeaba cuando advirtió verse decente, de hecho aquella presencia que tenía le hubiera bastado así se hubiese salido en pijama a la fiesta que había organizado, pero sería terrible que una deidad se presentara así. Se compró el traje más caro que encontró de color negro, un elegante chaleco camisa blanca, corbata y unas gafas negras que mantenían su seriedad al margen de la ocasión, sus zapatos se veían más que pulcros elegantes, negro con blanco, no podían faltar un par de anillos en sus manos por si tenía que mitigar su aburrimiento y para finalizar con su delirante elegancia un abrigo gris hasta las rodillas que iba perfecto con sus ojos. Salió con Abdel tras él listo para cualquier cosa que se le ofreciera, resplandecía.


*Le sonrió al tener que irse y le hizo apenas un gesto de despedida tras un guiño, entonces desapareció de su vista. Se apresuró en ir a su habitación para encontrar aquellas joyas que seguro le había encargado a Abdel o a quien sea a pedir... eran Armani, uno de los mejores diseñadores del mundo, debieron costarle una fortuna y, el saberlo, le hizo regodearse de placer.

Así que, tomando en cuenta que sus joyas eran Armani, su atuendo debía serlo... Wen dijo que no escatimara en gastos y así sería. Apenas llegó a Nueva York se adentró a la tienda y encontró lo mejor a su gusto y antojo: Zapatos negros de detalles blancos, pantalón gris de líneas blancas, verticales, con un saco casi blanco con líneas iguales pero negras y tan solo unas gafas armani.

Le quedaba perfecto y se decidió así porque no iba a preocuparse por lucir tan... decente. Era a gusto de Wen y el propio y seguro a su Altaír no le molestaba en absoluto. Conocía al muchacho y era un mero encanto...

Regresó a casa, se dio un baño, se preparó, echó loción encima, tomó el brazalete, el collar y uno de los aretes obsequiados y estuvo listo. La fiesta sería pronto y él se encontraba fresco, feliz y bastante inspirado para lo que viniese la misma noche.

Spoiler:
 

+Esa noche iba a ser perfecta o juraba ejecutar a cuantos fuera necesario por cualquier osadía así que debido a que ya había hecho esa advertencia estaba seguro que nada tenía que salir mal. Bajó elegantemente con Abdel tras él por si se le ofrecía cualquier cosa pero al ver a Apos le hizo una seña para que se detuviera y fuera lejos a cualquier otro lugar, seguro a revisar los preparativos, apenas si había distinguido al rubio por lo que no había notado muy bien el cómo iba vestido y eso le mataba de ansias. Esperó en las escaleras a que bajara con una atención digna de un gato curioso.

*Apenas Apos estuvo listo, salió de su habitación, para dirigirse directo a su destino. Apenas asomaba un poco la cabeza cuando notó que le tocaba andar tras Wen. Se apresuró en llegar a las escaleras y, apenas ahí, viendo a Wen en lo de abajo, sonrió. Bajó de poco en poco, metiéndose una mano a uno de los bolsillos y deslizando la otra por la baranda, para detenerse tras él y besar su lóbulo. -¿Me esperabas, cariño? -cuestionó, antes de rodearlo con los brazos y colar una de sus manos a su pecho, acariciando lentamente ahí-. No me habré tardado demasiado, ¿verdad, mi vida? -indagó, travieso, a su oído, para soltarlo y esperar a que le vea-. ¿Dime? ¿Te agrada mi aspecto físico, Wen?

+Wen le sonrió encantado al mirarle con ese estilo y se quitó los lentes oscuros para poder contemplarle mejor, se le veía muy bien, debía admitirlo, le recordó a la primera vez que se encontraron en Brasil, buscó sus labios para besarle con lentitud aferrándole posesivo de la cintura y alejándose para mirarlo nuevamente –Me encanta como te ves…- Le musitó para después comenzar a bajar los escalones que faltaban y mirar severo a Laura.

~Esta le esperaba con un sensual vestido rojo de tela resplandeciente y elegante con su cabello suelto y un maquillaje bastante natural. Le miró seria con esos ojos azul ultramar perfectamente maquillados y le amplió una sonrisa en cuanto notó en su jefe sorpresa por su atuendo –Le dije que no tenía porqué preocuparse, sé muy bien sus requerimientos mi señor- Le comentó tranquilamente para después mirar a Apos, se le veía tan elegante que no pudo evitar mantener la sonrisa mientras le saludaba con una ligera reverencia –Se le ve magnífico hoy- Le elogió sólo por acto de cortesía, pero en realidad lo pensaba por lo que se sintió un poco incómoda, más no lo demostró. Comenzó a caminar tranquilamente hacia los portones del castillo y entonces fue cuando se encontraron con que Cain y Dylan intentaban retener en la entrada a los habitantes de Kappe que a decir verdad la mayoría eran humanos, sólo uno que otro mutante había sido aceptado por Wen para vivir allí o estar de “visita” y eso gracias a Cain que no dejaba que ninguna corporación rara de mutantes intentara practicar su espionaje dentro de Kappe por lo que los invitados eran variados.
Spoiler:
 

~Cain vestía un traje negro, elegante con corbata pero nada fuera de lo extraordinario, en realidad se había puesto un poco decente para la ocasión pero sólo por petición de Wen, aunque no estaba muy acostumbrado a las fiestas a decir verdad esta es la única a la que asistiría de buena gana y eso porque Dylan estaba ahí a su lado diciendo tonterías.

~Abdel precisamente revisaba los preparativos y afortunadamente todo iba perfecto por lo que sólo restaba coordinar el cómo se iría poniendo la música y quizá el orden de los platillos que se irían sirviendo durante la reunión, todo tenía que ser más que prefecto para su señor y ese era su deber.

*Cuando Wen le sonrió, la propia sonrisa se le dibujó a él. Le miró encantado esos ojos grises y colocó una mano sobre su pecho cuando este buscase sus labios, sosteniéndole con gusto mientras rosaba lentamente los propios con los de Wen. Sonrió complacido ante sus palabras y le acarició lento el rostro con ello, inclinándose a darle un beso en el maxilar y alcanzarlo escalones abajo.

-Tú luces estupendo... hace tiempo que no te veía tan elegante -rió un momento, para besarle el maxilar una vez más, escuchando a Laura y sonriendo complacido-. Luces muy bien, Laura, mis felicitaciones -comentó, divertido-. Realmente, me encanta saber que te preocupaste por verte bien... es adorable -le guiñó un ojo con ternura, de buena forma, luego rió. Todos se habían preparado excelentemente y lo agradecía de sobremanera, su pequeño Altaír seguro que se sentiría complacido y con ello era suficiente. Wen se había lucido y había obligado a todos a prepararse para esto... ¡Lo adoraba! No se separaría de él en lo que quedaba de la noche, y quién sabe cuánto tiempo más.


AL: Estaba alegre... Se arregló de inmediato, dejando su largo cabello suelto. Su vestimenta era del estilo griego pues de allá provenía, muy parecido a las togas... pero más femenino. Se puso un brazalete de oro obsequiado por Wen en el antebrazo, al igual que los detalles de su vestido eran del mismo material. Del pecho caían un par de olanes de la misma tela y caía suavemente. Como accesorio, un tipo de velo bastante largo que amenazaba con caerse, frágil, pero seguro. No se caería a menos de que él así lo decidiera. Llevaba en el cabello también una rosa y unos zapatos de piso blancos que hacían juego con su ropa. Luego, cuando terminó, bajó corriendo las escaleras y llegó donde Wen y Apos, les sonrió y a Apos le cayó encima, abrazando su brazo con dulzura.
-¡Esto es fantástico! -exclamó-. Te adoro, Apos... Gracias, muchísimas gracias, mi señor -dijo entonces a Wen, dedicándole su más preciosa sonrisa y ladeando su rostro de manera encantadora-. ¿Ya está todo listo, mi señor? La fiesta debe continuar en orden, ¿verdad? -dijo, audaz, para reír apenas y pasar frente a él y besarle una mejilla-. ¿Qué les parece? ¿Cómo me veo?


+Wen casi se va para atrás cuando vio a Altaír, si hubiera sido su Apos el portador de tales ropas no hubiera dudado en tomarle en donde estuvieran, pero debía estar conciente que aquel rubiecito era lo más cercano a hijo caprichoso que pudiera tener por lo que intentaría no observarle mucho pero se le veía precioso, tanto como su perfecto Apos, tendría que tener muchísimo autocontrol para no hacer alguna tontería o que le pasara alguna cosa rara. –Te ves perfecto, mejor de lo que pude imaginar…cualquier cosa que desees dentro de la reunión sólo tienes que decirlo- Le dijo generosamente, ese día sabía que complacer caprichos del rubiecito era igual a más consideraciones de parte de Apos, por lo que lo haría con gusto. Hizo una seña y entonces…

~Aidan apareció casi mágicamente frente a ellos con una gran sonrisa y su elegancia habitual, extendiendo las manos y haciendo que hubiera la ilusión de que estaba nevando ahí dentro y una gran lona que originalmente estaba en blanco apareció con una gran “foto” del lindo Altaír justo arriba de ellos –Mis felicitaciones por su feliz no cumpleaños…- Le dijo al pequeño rubio acercándose a él y haciendo una reverencia quitándose el sombrero de copa para ello. –Me ofrecí a ayudar en todo lo que se le ofrezca, sus deseos son órdenes mientras mi señor así lo quiera…-

*Altaír sonrió ante Wen e hizo una inclinación a modo de agradecimiento. Luego, miró a Aidan aparecer y cómo este empezó a jugar con sus ilusiones, lo cual lo emocionó más y casi pegó saltitos de la felicidad. Se acercó a este último y le dio un beso en la mejilla antes de girar y ver a Apos, para guiñarle un ojo como buen fiel seguidor que le era al mayor. -Iré a revisar que no falte nada.
Apos sonrió apenas "su pequeño" apareció ante ambos, dándole un beso en la frente, completamente encantado por su aspecto, luego analizó un poco la situación y dejó que el menor fantaseara tanto como podía... tenía derecho, era su noche, ¿no? Lo dejó ir, corriendo y saltando con felicidad, para acercarse tentadoramente al oído de Wen y musitar suavemente.

-Hubiese sido más divertido una fiesta griega, ¿no? Digo, con toda la sensualidad de esa cultura y tomando en cuenta que eres un Dios... no me molestaría ser tu ambrosía -le bromeó, para besarle el maxilar y separarse de él, guiñándole un ojo-. Iré a ayudarlo... sabes que deben comenzar con un baile, así que prepara psicológicamente a su pareja. Debe soportar la sensualidad de "mi bebé".


+Wen miró a Aidan rodando los ojos ante sus locuras, pero igual se estaba comportando a la altura por lo que asintió a sus palabras y miró al rubiecito como evitándolo y pero mirándolo de un modo divertido ya que intentaba controlarse. Y suspiró con alivio al verle alejarse -Gracias a dios...- Musitó bajito a sonriéndole divertido a Apos mientras le escuchaba -Esas son fiestas de adultos y apenas tiene 15 años...no estoy dispuesto a celebrar una fiesta dionisiaca todavía, pero quizá eso sea tu cumpleaños o el mío...- Le musitó mordiéndole el oído -Descuida...cualquier cosa Cain la solucionará... - Le aseguró bajito, además que si intentaba pasarse de listo eso no lo mencionaría pero si no le rebanaba él la cabeza con el cuchillo del pastel de seguro que Lionel lo tostaba, por eso no había problema. -¿Sabes? Me encantas...- Le musitó alejándose un poco de él para controlarse -Hago un esfuerzo sobrehumano por no hacer nada indigno- Le comentó desviando la mirada, estaba extrañamente de buenas ¡Lo que era ser una deidad caprichosa! hoy era el dios dadivoso, mañana quien sabe...

*-Oye, su edad no lo limita en absoluto -respondió divertido-, que yo sé bien qué tanto puede hacer ese pequeñín... ¿olvidas dónde lo encontramos, mi vida? -indagó, travieso, para lanzarle un beso-. Te aseguro que haremos alguna fiesta así... será divertido -y ante lo siguiente, respecto a Cain, apenas asintió-. Entonces solo lo acompañaré para estar seguros... no quiero que nada lo moleste esta noche -le aseguró. Se rió ante su último comentario y se acercó, pegándose a su pecho para meter la cabeza a su cuello-. Solo seremos buenos por una hora o dos... después de eso, harás lo que desees conmigo. Por algo eres mi amo -le aseguró, para besarle la piel morena y alejarse en busca del rubio menor.

+Sonrió cuando le hizo recordar y negó con la cabeza -Apos- Sus ojos resplandecieron cuando le escuchó y sonrió -Dos horas- Le repitió para que lo recordara y asintió -Anda antes de que te...- Prefirió no terminar la frase y se dirigió a la mesa principal con unos cuantos siervos caminando tras él con toda solemnidad, ya había algunos invitados sentados aquí y allá que al verlo entrar se levantaron e hicieron reverencia, les miró seriamente pasando a sentarse con tranquilidad para ver el baile, estaba seguro que Altaír lo haría de maravilla por lo que ni siquiera estaba preocupado.

~Laura estaba a su lado y le miró fijamente hasta que sintió su mirada y amplió una sonrisa divertida -Vaya que se lució mi señor, lo que me gusta es que todos le alaban como se debe...- Le comentó seria.

+-Más les vale...- Se limitó a decir.

*-Dos horas -repitió, como una promesa, para guiñarle un ojo y dignarse a alejarse, riendo por sus palabras y mirándole sobre su hombro de forma traviesa, aunque andando hasta donde su niño. Le ayudó a acomodarse el cabello y lo encaminó tras unos minutos al salón, aunque este se detuviese tras un telón de telas traslúcidas. Apos se apresuró a atravesar el salón de una forma demandante y llegó hasta Wen de esta manera. Se paró junto a él, recargándose en su gran trono y dejando un beso en su cabello. Hizo una señal para que bajaran las luces y tan solo aquél telón brillante se viese iluminado. Wen lo había hecho todo... se había lucido y el pequeño estaba más emocionado que nunca-. ¿Quién bailará con Altaír, Wen? Ya viene su entrada...

+Le miró irse hacia Altaír y sólo se quedó ahí esperando a lado de Laura con quien congeniaba a la perfección, al verle regresar emocionado recorrió sus formas disimuladamente y amplió una sonrisa divertida al escuchar la pregunta negando con la cabeza -No lo creerías...- Le dijo primero desviando la mirada, bueno es que ningún bailarín era digno de su bebé, no le iba a poner un humano y tampoco un mutante violador...por lo que mató a muchos hasta que eligió un par pero...faltaba uno y se le ocurrió meter a Lionel, prácticamente tuvo que...prometerle varias cosas interesantes con tal de que aceptara de buena gana, pero era el único en el que tenía entera confianza.

# Lionel se sentía como el mayor imbécil de todos en ese momento, ¿Cómo pudo haberse dejado seducir de esa manera tan vil por su Lord?. Estaba metido en un traje, que a pesar de las muchas veces que lo habían mandado agrandar, le seguía quedando ajustado; estaba bastante incómodo, no sabía si podría bailar con esa porquería tan ceñida a sus musculosas formas. De repente las luces se apagaron y había llegado el momento de hacer pública su vergüenza.
A decir verdad no se veía tan ridículo como él pensaba, pero la cara que tenía de malestar, era lo que hacía más cómico el cuadro de verlo sosteniendo la mano de Altaír mientras descendían las escaleras, al compás lento de la música. Con la escasísima gracia que Lionel tenía (parecía un robot enorme tratando de bailar), empezó a bailar un vals sencillo con el rubio en el centro de la pista, todavía con esa cara de "Mátenme y que sea pronto".


~"Quita esa cara..." Le dijo Cain que estaba mirándolo en primera fila muy concentrado en todos los bailarines, era increíble que su Dios le haya puesto a desgastar sus habilidades en tal trabajo pero era uno de sus deberes por lo que no tenía que protestar, a Dylan lo había mandado a buscar un vino inexistente para que no le distrajera y con sutileza fue interviniendo en las mentes de los bailarines para corregir todos los desperfectos. Pero Lionel le daba tanta gracia incluso a él que lo molestaría un poco pero le ayudaría en los pasos...

*Altaír había estado un rato esperando a que fuese el momento... Y en cuanto le tocó entrar lo hizo, pero cuando vio a Lionel casi se va de espalda. Contuvo una carcajada y se acercó a él tomando su mano, sonriendo apenas con un ligero tonito burlón en la expresión. Le hizo un gesto con las cejas pero negó con la cabeza y se dignó a iniciar el baile de una vez.

APOS: Cuando vio a Altaír entrar con Lionel abrió los ojos de una y se cubrió la boca inclinando el rostro hacia Wen... casi se le escapaba la carcajada al verlo así, era una escena digna de premio y terminó dándose la vuelta para no tener que verla porque explotaría en risa. Aunque un par de risitas mínimas se le escaparon, esperaría a luego burlarse en su cara de ser necesario...
Spoiler:
 

# Lionel escuchaba a Cain vagamente mientras le daba indicaciones, pero se sentía más torpe aún tratando de prestar atención a los tiempos de la música y a su voz al mismo tiempo ¡Y encima de todo, a sus regaños también! Eso era totalmente inaudito, no se salvaría de una golpiza en cuanto recuperara su dignidad "Cállate ya idiota! sólo me distraes más...en cuanto esto termine ya veremos si te sientes tan capaz de darme órdenes todavía..." Refunfuñó en su mente mientras giraban lentamente con los brazos extendidos y el cuerpo inclinado en diagonal al rededor de Altaír, era algo muy cómico, pero menos mal que no perdía su estética, el resto de los bailarines no eran tan chaparros así que el rubio grandote no se veía tan mal, aunque seguía siendo el más corpulento de todos. Llegó el momento de cargar a la "festejada" Y Lionel lo levantó de la cintura con una mano como si nada, los demás pusieron sus manitas también para fingir que ayudaban, pero había sido muy claro por un segundo que el único que lo sostenía era el ojiverde, "¿¡Cuándo rayos se terminara esta mierda?!" Maldijo mentalmente de nuevo.

+Wen se reía a carcajadas y tuvo que tirarse en la mesa para que no lo vieran muriéndose de la risa, se cubría la boca con fuerza intentando guardar la compostura pero es que había sido una escena tan cómica que no podía contenerse, tenía años quizá que no re reía a carcajadas porque algo le diera gracia, respiró intentando controlarse logrando obtenerlo con muchos esfuerzos, que bueno que no se ofreció a la causa porque le daba algo ahí, por algo había mandado a otros a que lo hicieran. Les miró intentando verse serio pero es que seguirlo viendo seguía causándole risa mental incluso ahora. Se puso a observar a los invitados para intentar controlarse, ya en la grabación podría reírse a gusto y por supuesto en privado, era algo que guardaría para la posteridad...

~Cain sonrió ligeramente al escucharlo pero siguió ayudando a los otros ineptos para que no fueran a cometer alguna estupidez, hubiera sido más sencillos utilizarlos como muñecos pero Wen no lo dejó porque Altaír quizá se daría cuenta...suspiró al terminarse la canción y al fin abandonó esas mentes tan dispersas.

~Laura rodó los ojos cuando vio a Lionel entre los bailarines y desvió la mirada, aquel grandote le había hecho un gran favor ya que la otra opción era disfrazarla de hombre...en fin pudo mantener la seriedad en todo momento, impecable como se lo había pedido su jefe pero al verle reírse así ocultándose en la mesa no pudo evitar una sonrisa irónica.

*Lo intentó... Apos en serio lo intentó, pero terminó sosteniéndose del trono de Wen a la par que se sostenía del estómago y emitía una carcajada pues precisamente en la escena final fue cuando miró. ¡Válgame todos los cielos que eso merecía pago por evento! Se retorció de la risa pero no fue tan escandaloso como para sonar sobre la música, al menos se limitó en ello. -Tenías razón -dijo a Wen, entre risa y risa, controlándose para no ser inoportuno-, definitivamente yo no me lo esperaba... mira que casi termino pariendo de la fuerza que hice con la risa -se limpió apenas una lágrima y se recargó contra el trono, intentando recuperar el aliento.

El rubio menor era casi "la reina" del mundo y... sinceramente, lo más satisfactoria era la cara que Lionel traía pintada. No perdió la compostura por ser esta su propia fiesta pero obvio notó que tanto Apos como Wen se habían echado a reír de forma inevitable: no los culpaba, seguramente él también lo haría cuando mirase el bendito video de la fiesta. -Buen chico -le dijo al grandulón dándole una palmada en la cabeza, conteniendo la risa y guiñándole un ojo. Apenas terminar el baile todos los invitados aplaudieron y él esperó a que Lionel lo bajara para poder andar cómodo.

# Marcus también estaba divertidísimo con el bailecito, de verdad que ya le hacía falta que alguien hiciera pagar a ese tipo enorme por ser tan desagradable, pero definitivamente hasta reírse se le había olvidado cuando pudo observar las formas de Altaír con esa vestimenta tan entallada, que hacía más evidente su cintura semicurveada, su larga figura de piernas largas y esbeltas, además de lo exquisitos que lucían sus brazos, su cabello y esa mirada...esa mirada lo adornaba por sí solo aún más que cualquier otro aditamento de su ropa. Lo contemplaba fijamente, otra vez se sentía como un depredador, la urgencia de tenerlo empezaba a causarle cosquilleo leve en el estómago...un deseo...un deseo insoportable era lo que se apoderaba de él de forma muy lenta.

# Lionel puso cara de asesino en serie cuando Altaír lo "mascoteó" y lo "elogió" por su decente y muy divertida actuación. Sólo por eso lo sostuvo un poco más de lo debido para evidenciar lo debiluchos que eran los demás nuevamente, que como los idiotas que eran, algunos si quitaron las manos antes y al notar que el rubio no lo bajaba, las volvieron a poner. Hasta que por fin se acabó la música por completo, lo bajó al piso y todos los bailarines lo reverenciaron (incluido el ojiverde que casi pierde las costuras de los brazos de su saco en el forzado movimiento) y con una voltereta graciosa se alejaron, (obvio él solamente se alejó) ¿Seguía otra pieza?, quien sabe, Lionel ya quería largarse muy lejos a arrancarse a pedazos el maldito traje.

+Al terminar la canción Wen miró significativamente a Lionel, era el único baile en el que lo haría aparecer, otro de esos no lo soportaría su compostura que le había costado con muchos trabajos recuperar, ¿Era Aidan el que le había contagiado la risa por como se reía como personaje de los Looney Tunes? O eso era una cosa más por la cual se reía. Le amplió una sonrisa a su fiel (incluso en esas situaciones) amigo que tan "de buena gana" había aceptado ayudarle por un "módico" pago. Debía admitir que Altaír todavía le puso la cereza al chiste de verle allí, quienes no conocían a Lionel quizá solo se asombrasen de sus músculos pero los de la organización luchaban por no destornillarse de la risa incluyéndole y eso lo sabía. Intentó lanzarle una miradita convenenciera para que tomara una silla. Le mandó decir a Cain con la mente que le pasara recadito "Te mandé pedir la mejor comida para que estés a gusto, pero por lo que más quieras déjate el traje sólo dos horas o no hay trato..." Caín sólo transmitió el pensamiento tal y como lo recibió haciendo que la voz del mismo Wen resonara en su cabeza.

*Finalmente había terminado la pieza... Apos resistió y se acercó a Wen lo suficiente para abrazarlo por la espalda y plantarle un beso en el mentón. -Ve lo que viene... apuesto a que te gustará tanto como a mí me gustó -recorrió una mirada por el salón, hasta dar con Marcus-, y sospecho que a él le gustará mucho más... -murmuró para Wen, antes de reír melódico y escuchar la nueva música.
Altaír, al ser bajado, dejó ir a Lionel... merecía un premio. Apenas se preparó tomando los abanicos de telas idénticas a las que llevaba como atuendo, miró a Apos con una sonrisa... era una idea que les surgió a ambos de un recuerdo de Altaír de cuando andaba por el mundo junto a la Queen Black. Seguro esto les encantaba, sobre todo a cierto ojiazul que desde la pista había detectada ya.

Spoiler:
 

+Wen se deleitó con aquel baile y volteó a ver a Apos con una sonrisa divertida -Seguro que le ayudaste...qué mal hice en no ver los ensayos...- Le musitó tomándole brusco de la barbilla para arrebatarle un beso justo cuando terminó el baile porque si no Altaír pudiera reclamarle. En fin, hacía promesas y ahora se aguantaba a cumplirlas como se debía...diablos aún faltaba para que pudieran irse de ahí y él que con trabajos podía estar cada que miraba a su rubio adorado...

*-Tanto como pude -respondió, encantado con el niño-, aunque no lo creas el muchacho tiene mucha cultura... y es sobre todo un encanto. Ojalá nunca creciera, porque así tiene todo lo que necesita -dijo, divertido. Apenas terminó el acto de Altaír, Wen se hizo a la tarea y Apos fue tomado por sorpresa con un demandante beso... Claro, correspondió sin problema alguno, colocando una mano en el pecho de su señor tan solo para recargarse. Al separarse, le sonrió divertido-. No comas ansias... prometo que seré la mejor mascota del mundo esta noche -musitó contra sus labios, para reír suavemente y plantarle un último beso, a la par de que veía venir a paso rápido a Altaír e inclinarse ante ambos.

-¡Gracias, mi señor! -exclamó, tomando su mano para besarla antes de levantarse. Corrió a por el escenario, ordenando que se comenzara con la sesión de fotos y la música para que todos se divirtieran mientras que él, tras algunas fotos, arrastraba a algunos al escenario para que bailaran, que esta era su maldita fiesta.

+ Wen le amplió una sonrisa al pequeño, era tan infantil que más que nada comenzaba a darle ternura, nunca había tenido la oportunidad de conocerlo bien... a decir verdad sólo dijo que lo adoptaba y ya, pero se percataba de que aún era un niño tan caprichoso como Apos. Suspiró -Da igual tu diviertete- Le dijo sin más alzandose de hombros y poniéndose de pie, tendría que bailar y eso sí que lo sabía hacer bien ya que antes en sus tiempos vagos se la pasaba con Lionel de fiesta en fiesta. Tomó de la mano a Laura y le miró -¿Me permite esta pieza linda señorita?- Le dijo sólo para bromear con ella.

~ Laura estaba distraída intentando todavía no reírse de Lionel cuando Wen le habló, le dirigió una sensual sonrisa mirándole a los ojos -Sería un pecado si no mi señor...-
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Las XV primaveras~ ||MD||
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